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UCR ya da libertad de acción para 2013
Mario Barletta
No es un buen indicio para un partido que está en un proceso de división complicado en las provincias y que un año antes de la elección legislativa ya toma una definición que deja en evidencia esa debilidad.
No fue la única resolución que emitió el Comité Federal, integrado por titulares del radicalismo de todo el país y presidido por Mario Barletta.
Para intentar maquillar la situación, en la misma reunión se analizó «trabajar en la elaboración de un proyecto alternativo al Gobierno nacional», incluyendo el lanzamiento de un candidato propio para las elecciones presidenciales de 2015. La decisión pareció ayer al menos prematura, habida cuenta de que mientras el partido no puede siquiera contemplar la posibilidad de establecer una estrategia nacional común para la legislativa, menos podría desde ahora hablar de cómo va a llegar a octubre de 2015.
Pero las crisis partidarias obligan a puestas en escena, como ésa que se vio en el Comité Nacional esta semana. Allí los representantes provinciales de la UCR expusieron sobre la situación político-partidaria de cada uno de los distritos y avanzaron sobre posibles estrategias electorales.
El escenario indica, entonces, que los radicales podrían ir a la elección de 2013 con la lista 3 o dentro de otras listas, lo que abre la posibilidad de múltiples acuerdos.
Uno de ellos se puede dar en la Capital Federal. La lista nosiglista que se presentó en las últimas elecciones, encabezada por Silvana Giudici, ni siquiera pasó como una experiencia testimonial.
Tuvieron una tibia temporada antimacrista, pero a la hora de los votos, como se vio ayer en una ley clave en la Legislatura porteña, siguió acompañando al PRO destrabándole la sanción de leyes. Todo ese proceso también fue conducido por el nosiglismo.
Desde el macrismo no es un secreto que Daniel Angelici, presidente de Boca, intentará nuevamente un armado conjunto con el radicalismo, partido al que en realidad pertenece, a pesar de ser ahora el hombre de confianza de Mauricio Macri para esos menesteres.
En la provincia de Buenos Aires la situación es más complicada. Allí la UCR no está pulverizada como en la Capital Federal. De hecho, está en medio de una guerra entre Ricardo Alfonsín y el grupo de alfonsinistas de Leopoldo Moreau y Federico Storani, con apoyo de cobistas, por las internas en la provincia suspendidas mediante una decisión del juez Manuel Blanco, que declaró nulos los padrones a pedido de Mario Meoni.
Cuando finalmente se realice esa interna, es posible que el resultado sea una ruptura en el alineamiento de los intendentes bonaerenses que precipite acuerdos por fuera de la UCR.


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