27 de diciembre 2011 - 00:00

Un positivo crecimiento

Cuesta definir qué fue más lo mas importante en nuestro rugby. A nivel internacional hubo hechos fuertes, que se celebraron de distintas formas pero que marcaron el camino a un futuro que promete ser muy positivo para el rugby nacional.

Con el rugby de base en crecimiento, son los seleccionados nacionales los que marcan el espejo de quienes se desarrollan en el rugby sin mas objetivo que jugar con amigos, hacer deporte y divertirse.

La Unión Argentina de Rugby, casi como regalo de Navidad, informó del crecimiento de los jugadores fichados de Menores de 15 años para arriba. En este 2011 que termina hubo 52.345 jugadores que se asociaron al Fondo Solidario (cobertura grupal para accidentes deportivos que por ser obligatoria permite determinar fehacientemente la cantidad de jugadores en actividad). Esta cifra se multiplica por dos si se suman a los infantiles -no registrados formalmente- y crece aún más si tomamos los que están alrededor del rugby.

Que de las 25 uniones provinciales que conforman la UAR, doce hayan tenido porcentaje positivo de crecimiento es una señal positiva. A partir de 2012, con el efecto post-Mundial 2011 y la buena vibra que se generará con el ingreso de Los Pumas al The Rugby Championship, esos números seguramente crezcan.

El crecimiento por el crecimiento mismo no es el objetivo. El rugby requiere de muchas enseñanzas y valores por lo que hay que cuidar que ese incremento en jugadores vaya acompañado de mucho trabajo y formación educativa. La UAR está en un proceso positivo de crecimiento -este año terminó con superávit financiero- y la base es hacia dónde se dirigen sus inversiones.

En el rugby todavía se habla del efecto Pampas XV. El equipo que condujo Daniel Hourcade participó en la Vodacom Cup en Sudáfrica y no sólo mostró un buen juego, moderno y dinámico, entretenido y eficiente, sino que cumplió su función de manera brillante. Los seleccionados que están por debajo de Los Pumas son meros alimentadores de jugadores para el equipo principal. Así, mientras ganaban partido tras partido, se pudo promover jugadores a Los Pumas.

Ganar el trofeo, celebrado como fue, representó el mero premio a un buen planteo dentro y fuera de la cancha. Unos meses después, Los Pumas pudieron hacer lo suyo en el Mundial jugado en Nueva Zelandia.

La confianza que fue tomando el equipo al tener que pensar en el Mundial fue clave para poder pasar el difícil escollo de Escocia en lo que fue un partido definitorio. Fue por un punto poco importó. El cierre del año fue con la derrota frente a los All Blacks. Era impensado soñar con un triunfo argentino en esa instancia; en ese Mundial. Lo importante fue dejar el Mundial con la frente bien alta y sabiendo que en el 2012 Los Pumas pueden estar listos para demostrar que con tiempo y trabajo se puede ser competitivo.

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