3 de noviembre 2015 - 00:00

Un viejo encono

El cura español Lucio Ángel Vallejo Balda, detenido ayer, fue uno de los organizadores de un lujoso banquete en honor de Juan Pablo II y Juan XXIII, un evento que irritó al papa Francisco y que dejó huella en el acusado.

• La elegante fiesta, realizada en mayo del año pasado en una de las terrazas con vista a la plaza de San Pedro, fue un desafío abierto a la línea de austeridad enarbolada por el pontífice argentino.

El evento, con más de 150 invitados, costó 18.000 euros y fue coordinado por Francesca Chaouqui, la otra acusada en el nuevo caso de filtraciones.

• Según la revista L'Espresso, cuando el papa argentino supo del lujoso banquete, muchos pensaron que iban a rodar cabezas.

• Lo que nadie se imaginaba era que el funcionario, del movimiento ultraconservador Opus Dei, iba a terminar encarcelado por un delito introducido por el mismo papa Francisco en julio de 2013.

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