22 de abril 2010 - 00:00

Una decisión con la mira puesta en el voto

París - Nadie calculó aún las pérdidas económicas que se sufrirán si mujeres muy ricas y con el cuerpo completamente cubierto procedentes de Arabia Saudita y los emiratos ya no viajan más de compras a París.

Es que sus excursiones de compras podrían convertirse en víctimas de la prohibición del uso del velo, que el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, pretende imponer en todos los espacios públicos.

Salvo las turistas que juegan al golf, sólo unos pocos cientos de mujeres se cubren totalmente el cuerpo en Francia. «Se trata del símbolo», subrayó el portavoz del Gobierno, Luc Chatel.

Y para Sarkozy, quien está golpeado políticamente, se trata seguramente también de reclamar por los derechos republicanos con un efecto electoral.

«El velo que cubre todo el cuerpo es un atentado contra la dignidad de la mujer y los valores de la república», dijo Chatel. «Si no hacemos nada, tenemos el riesgo de que el fenómeno se expanda», advirtió el portavoz. «Queremos enviar una señal fuerte».

La discusión sobre el sentido y la utilidad de una prohibición semejante está vigente en Francia desde hace meses. Los que apoyan la iniciativa apuntan que el velo, que también cubre el rostro, no es una orden religiosa. Es más bien una cárcel para la mujer y no se puede conciliar con valores como la libertad y la igualdad. Además, el velo que cubre todo el cuerpo puede ser usado con otros fines, como ocurrió recientemente en Francia, donde hubo un delito en el que el atacante se hizo irreconocible al usar una prenda de este tipo.

En tanto, los opositores a la prohibición opinan que es una medida populista, que se dirige a los potenciales grupos de votantes enemigos del islam.

Además, dicen que contribuye a estigmatizar a los musulmanes. Entre las alrededor de 2.000 mujeres afectadas, hay gran cantidad de francesas convertidas al islam, que usan el velo por deseo propio.

El Consejo de Estado francés había recomendado al Gobierno evitar una prohibición total, considerando los derechos personales.

Pero Sarkozy no tuvo mucho en cuenta esto. «El Consejo de Estado se pronunció también contra la prohibición del uso del velo en las escuelas, pero finalmente fue implementado», dijo Chatel. Posteriormente, quedó demostrado que ésta fue una buena decisión. Los críticos señalan, sin embargo, que la cantidad de escolares que usarían el velo no es por lejos comparable con la cantidad de mujeres que llevarían el cuerpo totalmente cubierto.

Agencia DPA

Dejá tu comentario