Asegura ser simplemente la vocera de un conjunto de movimientos sociales libres, "no como los del PT, que viven del Gobierno". Sin embargo la movida parece poco espontánea: los manifestantes se turnan para que su presencia sea de tiempo completo y cuentan con varios abogados dispuestos a actuar de inmediato en caso de que se los intente detener, algo que, felizmente, no ocurre. Carla permite que sus colegas hablen, pero no bien escucha que una menciona las acusaciones de corrupción contra el presidente de Diputados Eduardo Cunha, el hombre que autorizó su presencia en el lugar y de quien depende la apertura del "impeachment", corta tajante: "Sobre Cunha sólo se puede hablar de modo oficial". O sea, ella.
| M.F. |



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