29 de enero 2009 - 00:00

Verdasco ahora va por su amigo Nadal

Luego del punto decisivo que consiguió en la final de la Copa Davis, y que consagró a España, Fernando Verdasco atraviesa su mejor momento. Desde el lunes será N°9 del ranking de la ATP.
Luego del punto decisivo que consiguió en la final de la Copa Davis, y que consagró a España, Fernando Verdasco atraviesa su mejor momento. Desde el lunes será N°9 del ranking de la ATP.
El cuarto punto que consiguió Fernando Verdasco ante José Acasusso en la dolorosa derrota de Argentina ante España por la final de la Copa Davis sitúa con justeza el punto de inflexión anímico en la carrera del madrileño. Luego de aquel épico 23 de noviembre, relanzó su carrera tenística con talento y una fuerza encomiables, las mismas virtudes con las que ayer derrotó en cuartos de final del Abierto australiano al francés Jo Wilfried Tsonga por 7-6 (7-2), 3-6, 6-3 y 6-2, en dos horas y 48 minutos, y accedió por primera vez a las semifinales de un Grand Slam.
«Tengo tanta confianza en este momento que me da la impresión de poder ganarle a cualquiera», afirmó el madrileño, que en la próxima instancia se medirá con el número uno, Rafael Nadal, quien venció al francés Gilles Simon, sexto preclasificado, en tres sets por 6-2, 7-5 y 7-5. Desde las 6.30 de hoy, el suizo Roger Federer buscaba el pasaje para la final ante el estadounidense Andy Roddick.
En el cuadro femenino, la rusa Elena Dementieva, cuarta favorita, venció a la española Carla Suárez Navarro por un doble 6-2, y se medirá en semifinales con Serena Williams. La otra llave la disputarán las rusas Dinara Safina y Vera Zvonareva.
Pero no todo es color de rosa en Melbourne. Una ola de calor alteró el ritmo de competencia, lo que obligó a los organizadores del torneo australiano a invocar por primera vez su «Política de calor extremo». El encuentro por los cuartos de final que ganó la estadounidense Serena Williams ante la rusa Svetlana Kuznetsova por 5-7, 7-5 y 6-1 fue suspendido por casi 45 minutos entre el primer y el segundo set. Cerraron el techo de la cancha central y prendieron el aire, que sirvió para aplacar los más de 40 grados centígrados que sofocaban a las jugadoras y al público, el mismo que el martes agobió al serbio Novak Djokovic y lo forzó a retirarse del match ante el norteamericano Andy Roddick.