30 de junio 2016 - 00:00

Vicentín se quedó con negocio de yogur y postres de SanCor

El grupo agroindustrial santafesino se afianza en un mercado estratégico y diversifica sus negocios.

La cooperativa láctea SanCor decidió ayer vender por u$s100 millones el 90% de su unidad de negocios orientada a la producción y comercialización de yogures y postres a la agroindustrial santafesina Vicentín. De esta manea la segunda empresa láctea del país después de Mastellone, intenta salvar la complicada situación financiera que arrastra desde hace varios ejercicios económicos y que quedó en evidencia en su último trimestre financiero cuando tuvo que afrontar pérdidas por más de $1.500 millones.

Al final todo quedó en manos nacionales ya que días antes había retirado su oferta de compra la multinacional Coca-Cola, por lo que el camino quedó allanado para Vicentín, líder en el negocio de la molienda de oleaginosas (principalmente soja) que factura anualmente alrededor de $2.800 millones. Vicentín ingresa ahora por la puerta grande al segmento del valor agregado de la leche fluida y se hace cargo de las plantas industriales ubicadas en Monte Cristo (Córdoba) y Arenaza (norte de Buenos Aires) además de la dotación de 500 empleados que actualmente posee la firma láctea. Por su parte SanCor continuará siendo proveedora de la materia prima y además le prestará servicios de comercialización, venta, distribución, almacenamiento y logística. "Es intención de SanCor avanzar en el fortalecimiento de las líneas de negocios en las cuales tiene destacada participación, tales como quesos en todas sus variedades y presentaciones, leches fluidas y en polvo, dulce de leche, manteca, fórmulas infantiles y otros", sostuvo la compañía en un comunicado luego de dar a conocer el resultado de la asamblea en la que se tomó la decisión.

Un año atrás SanCor había vendido por u$s20 millones el 10% de su negocio de leches infantiles a la norteamericana Mead Johnson Nutrition que ya poseía el 80% por el que le había pagado u$s150 millones en 2012. En aquel entonces explicaron desde la empresa láctea que el dinero racaudado sería utilizado para calmar algunas urgencias financieras y encarar luego un plan de inversión. La realidad demostró que no pudo.

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