16 de diciembre 2009 - 00:00

Volvió Hicks, ahora como desarrollador

«Tom Hicks nunca se fue; cambió de rubro». Así explica a este diario una fuente vinculada al magnate texano su retorno a las inversiones en la Argentina, esta vez, a una escala muy inferior a cuando era dueño de CableVisión o aspiraba a comprar Molinos Río de la Plata. En este caso, Hicks volvió con dos emprendimientos inmobiliarios en la Patagonia (uno, en Bariloche; el otro, en San Martín de los Andes) y la compra de dos empresas de alimentos para animales.

El viejo «hedge fund» Hicks, Muse, Tate & Furst fue perdiendo los socios (casi todos se retiraron) que completaban la razón social, y se convirtió en Hicks Muse Capital, que está liquidando los activos que le restan, vencido el plazo previsto para esos fondos.

Hicks, por su parte, constituyó el Hicks Holding del que depende su «pata» argentina, HTAP (Hicks Transamerica Partners), cuyo CEO es Marcos Clutterbuck, y en el que lleva invertidos unos u$s 70 millones en dos emprendimientos que está desarrollando: 

  • Dos Valles, un barrio cerrado de 440 hectáreas en las afueras de Bariloche (detrás del aeropuerto, sobre la Ruta 40 y frente a un complicado barrio careciente); la apuesta en este caso es venderle lotes al público local de clase media, pero también a la gente del resto del país que quiera tener una casa en esa región cercada y con seguridad. Para «alisar» el vínculo con el barrio, la gente de Hicks llevará agua y gas a las casillas; también para impedir que los habitantes sigan depredando el bosque del Parque Nacional para encender fuego. Según estudios locales, habría un déficit de vivienda de unas 5.000 unidades en Bariloche; el barrio tendrá 900 lotes.

  • El Desafío, un desarrollo de alta gama (incluye canchas de polo y de golf, diseñada ésta por Greg Norman); en este caso, son 300 las hectáreas, y el público al que apunta es bien diferente: jugadores de esos dos deportes provenientes de Europa y de Estados Unidos. «De todos modos, las primeras unidades se las vendimos a argentinos (a un precio diferencial), porque a los extranjeros les gusta tener un vecino de acá, y no sólo seguir codeándose con connacionales», explica la fuente. Agrega que no apuntan a los «diez de hándicap», sino al concepto de «polo familiar».

    El informante agrega que compraron otras 550 hectáreas en Bariloche (detrás del cerro López), pero que ese proyecto enfrenta fuertes dificultades en la Legislatura local. El perfil de este country -que aún ni siquiera tiene nombre- será similar al del que hacen en San Martín de los Andes.

    Hicks, además, compró hace dos años un par de empresas de alimentos para animales, Alimento Pilar (en el Gran Buenos Aires) y Grupo Pilar (con planta en Pilar, pero de Córdoba); hace algunos meses las fusionó bajo el rubro Grupo Pilar, y este año cerrarán con una facturación cercana a los $ 75 millones. La primera había sido de la estadounidense Heinz, la fabricante del celebérrimo ketchup; y la segunda, de Cartill. Heinz les dejó las marcas KNL (para perros) y Nine Lives (gatos), y la licencia para operarlas en casi toda América del Sur. De hecho, su marca Tiernitos acaba de desplazar a Dogui como número uno en alimentos para canes.

    El único negocio vinculado a los medios que le queda a Hicks en la región -tras salir de CableVisión, Torneos y Competencias, radios, etc.- es el canal Fox Sports Latinoamérica, en el que tienen la mayoría accionaria (Rupert Murdoch, dueño de Fox, es socio minoritario), pero es un activo que estaría en venta.


  • Hicks es hoy dueño del 50% del Liverpool y de la totalidad de los Texas Rangers (baseball), Dallas Stars (hockey sobre hielo) y del 50% del Dallas American Airlines Arena, el estadio cubierto en el que juegan los Stars y los Mavericks del excéntrico magnate Mark Cuban.

    Dejá tu comentario