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Weretilneck reaviva juicio contra titular de la Corte
Alberto Weretilneck
Weretilneck afirmó que «ya hay un pedido» en ese sentido «en el Consejo de la Magistratura», aunque dejó en claro su «respeto por la Constitución y el mecanismo que lleve adelante la Legislatura».
El sucesor de Soria cuestionó el alto perfil asumido por Sodero Nievas, a quien acusó de haber sido «absolutamente imprudente» en sus declaraciones y haber «violado el secreto de sumario» de la causa que investiga la muerte de Soria, en la cual se encuentra imputada su esposa, Susana Freydoz.
La reacción del titular de la Corte no se hizo esperar: denunció que el gobernador parece querer dar un «golpe de Estado al Poder Judicial». «Hizo circular una hipótesis falsa; mi deber es defender la independencia del Poder Judicial», se defendió, en referencia a la decisión del Ejecutivo rionegrino de presentar inicialmente el sangriento episodio como un presunto «accidente doméstico» con un arma de fuego.
«No vamos a permitir que esta causa se vuelva en un caso Nora Dalmaso 2», enfatizó Sodero Nievas, además de destacar que «jamás» pensó que «esto originaría un quiebre institucional en Río Negro».
Por su parte, la comisión directiva del Colegio de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial de Río Negro llamó «a la reflexión para evitar desgastes innecesarios de las instituciones», en pos de «la debida salvaguarda de la independencia de los poderes y de cada uno de sus integrantes».
En rigor, la tensión entre el Poder Ejecutivo y el Judicial no es nueva. De hecho, Soria ya había anunciado en octubre su intención de iniciarle un juicio político a Sodero Nievas -hoy, el único integrante del tribunal- y a otro miembro, Alberto Balladini, al que finalmente se le aceptó la renuncia. Previamente, ya se había jubilado Luis Lutz.
En aquella oportunidad, la estocada generó el repudio de la Junta Federal de Cortes, que nuclea a los máximos tribunales provinciales, ante una supuesta violación de la independencia judicial. La queja llegó hasta la Corte Suprema nacional, que decidió en noviembre el envío de veedores a la provincia.
Imputación
En este marco, ayer Weretilneck se quejó de que Sodero Nievas «imputa a personas que ni siquiera habían tenido una declaración indagatoria», en referencia a Freydoz.
«Da hipótesis que ni siquiera el juez había probado; estas declaraciones no ayudan a nada y son de una gravedad institucional importante», porque -dijo- lo «apartan» de intervenir en caso de que la causa llegue al máximo tribunal.
Por caso, consideró que el presidente de la Corte protagonizó «un desliz psíquico» cuando sugirió que Soria habría golpeado a su esposa poco antes del fatal desenlace, para apuntalar un supuesto cuadro de «emoción violenta».
En esa línea, el gobernador recordó que Soria ya quería impulsar un juicio político en contra del magistrado y que estaba «estudiando una reformulación» del alto tribunal porque -dijo- es de lo «más ineficiente que hay».
También afirmó que el fallecido cacique provincial «le había solicitado el apartamiento del cargo» dentro de lo que «marcaba la política de transformación de la provincia». «Ahora le sumaremos este hecho», anticipó, además de enfatizar que no busca con ello crear una Corte adicta».
Sin embargo, Sodero Nievas sorprendió al afirmar ayer -en declaraciones a radio El Mundo- que se había reunido recientemente con Soria y allí había arribado a una suerte de pacto de «convivencia».
«Nos habíamos puesto a prueba mutuamente para poder armonizar las políticas y decisiones; el acuerdo fue entre compañeros y gente de confianza», aseveró.
No obstante, se negó a dar mayores precisiones sobre esa afirmación, reñida a priori con la transparencia que requiere la independencia de poderes.
El pasado martes ya el juez Juan Pablo Chirinos había mantenido un entredicho con Sodero Nievas, frente a su andanada de declaraciones sobre la investigación, como la de apuntar a que se investigaba una hipótesis de «emoción violenta».


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