Pekín - Casi cuatro años después de su presentación en público, el presidente chino, Xi Jinping, consiguió ayer respaldo internacional para poner en marcha su proyecto global de inversiones en infraestructura, bautizado con el nombre de las "Nuevas Rutas de la Seda", a pesar de las suspicacias de importantes actores como Alemania o Estados Unidos.
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Xi cerró ayer su primer foro internacional sobre la iniciativa con el apoyo de 29 jefes de Estado o Gobierno, como el presidente ruso Vladímir Putin, el turco Recep Tayyip Erdogan y el argentino Mauricio Macri, entre otros.
Durante dos días, políticos y empresarios alabaron la iniciativa, que China calificó como el "proyecto del siglo", lo que llevó ayer a Xi a concluir que "el foro envió un mensaje positivo al resto del mundo: el de que trabajaremos juntos para una comunidad de destino compartido por toda la humanidad".
No todo fue halagos. Mientras el Banco Mundial y el FMI advertían de la dificultad de cumplir con las promesas del plan, la Unión Europea y países como Alemania y Estados Unidos, insistieron en la necesidad de que China garantice una mayor apertura comercial y de inversiones para involucrarse.
India, otro actor muy importante para esta iniciativa, no envió representación y criticó el plan de Pekín.
Tras las discusiones, China hizo algunas concesiones y se comprometió a impulsar las obras de infraestructura teniendo en cuenta los "estándares internacionales cuando se puedan aplicar".
En el comunicado final que firmaron los países que enviaron a sus líderes, Pekín aceptó incluir objetivos futuros de apertura, como la igualdad de oportunidades en la licitación de proyectos y el respeto a las normas internacionales de financiación.
Además, el foro hizo hincapié en su oposición a "toda forma de proteccionismo" y a favor de una "economía abierta" en la que se garantice un comercio "libre e inclusivo".
"Nos comprometemos a promover un sistema de comercio universal regulado, abierto, no discriminatorio e igualitario, bajo el marco de la Organización Mundial del Comercio", reza uno de los tramos del comunicado conjunto.
En un momento de débil crecimiento global y ante las oportunidades que se presentan si sale adelante la iniciativa, las promesas de China convencieron por el momento a líderes de los cinco continentes, pero la reciben con cierta cautela.
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