14 de septiembre 2026 - 08:55

Arabia Saudita cerró un oleoducto clave y pone en riesgo hasta el 4% del suministro mundial de petróleo

El ducto Este-Oeste, que permite transportar crudo hacia el puerto de Yanbu y evitar el estrecho de Ormuz, fue cerrado tras ataques con drones. Compradores y operadores advierten que, si no vuelve a operar en los próximos días, Arabia Saudita podría sufrir una nueva caída en sus exportaciones.

El ducto transporta hasta 4 millones de barriles diarios hacia Yanbu y su interrupción amenaza con reducir las exportaciones saudíes.

El ducto transporta hasta 4 millones de barriles diarios hacia Yanbu y su interrupción amenaza con reducir las exportaciones saudíes.

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Arabia Saudita podría enfrentar una nueva reducción de sus exportaciones de petróleo si no logra reactivar en los próximos días el oleoducto Este-Oeste, una infraestructura clave para transportar crudo hacia el mar Rojo y evitar el estrecho de Ormuz. El ducto, cerrado el viernes tras ataques con drones, puede movilizar alrededor de 4 millones de barriles diarios hacia el puerto de Yanbu, un volumen equivalente a cerca del 4% del suministro mundial, según compradores y operadores petroleros citados por Reuters.

Las autoridades saudíes todavía no informaron detalles completos sobre el alcance de los daños ni sobre el plazo estimado para normalizar las operaciones. Las fuentes del sector manejan escenarios distintos: una de ellas señaló que las reparaciones podrían demorar entre cinco y seis semanas, mientras que otra sostuvo que el oleoducto podría volver a operar antes, incluso de manera parcial, mientras continúan los trabajos.

El cierre golpea una vía que Arabia Saudita venía utilizando en los últimos meses para desviar parte de sus exportaciones y reducir la exposición al estrecho de Ormuz, afectado por la guerra y por la caída de los flujos regionales.

Inventarios para pocos días

Tres fuentes familiarizadas con las exportaciones saudíes indicaron que los inventarios disponibles en Yanbu permitirían sostener los embarques durante aproximadamente cinco a siete días sin nuevos flujos a través del oleoducto Este-Oeste.

Arabia Saudita cuenta además con inventarios en los puertos egipcios de Ain Sukhna, sobre el mar Rojo, y Sidi Kerir, en el Mediterráneo, que podrían abastecer a clientes durante algunos días adicionales.

Las estimaciones del sector ubican la capacidad de almacenamiento de Yanbu en unos 35 millones de barriles. Ain Sukhna puede almacenar alrededor de 18 millones y Sidi Kerir otros 20 millones.

Sin embargo, las fuentes aclararon que esas instalaciones no están completamente llenas. Si el oleoducto no retoma operaciones, esos inventarios terminarían agotándose y la presión sobre las exportaciones saudíes volvería a aumentar.

La producción saudí, en mínimos de más de tres décadas

El cierre del oleoducto se produce en un momento de fuerte deterioro del suministro petrolero saudí. La Agencia Internacional de Energía informó el viernes que la oferta de Arabia Saudita cayó en agosto a su nivel más bajo en más de tres décadas, afectada por la reducción de los flujos a través de Ormuz y el mar Rojo.

La AIE prevé que el suministro mundial de petróleo disminuya este año en 5,7 millones de barriles diarios, equivalente a alrededor de 6%.

Antes de la guerra, Medio Oriente aportaba cerca de 22 millones de barriles diarios al mercado global. Según fuentes del sector, los flujos por el estrecho de Ormuz cayeron desde entonces a un rango de entre 6 millones y 9 millones de barriles diarios.

Arabia Saudita informó a la OPEP que su producción bajó a 6,2 millones de barriles diarios en agosto, frente a 10,9 millones en febrero, antes del inicio del conflicto.

Menos rutas disponibles para exportar crudo

El problema para Arabia Saudita no se limita al ducto. La caída de los flujos por Ormuz, los riesgos sobre el transporte marítimo en el mar Rojo y ahora el cierre del oleoducto Este-Oeste reducen las alternativas disponibles para colocar crudo en el mercado internacional.

A eso se suma la amenaza de los hutíes de Yemen sobre los embarques saudíes. Según el reporte, combatientes hutíes tomaron el viernes una isla ubicada cerca de la entrada del mar Rojo, una zona estratégica para el comercio energético.

El ducto Este-Oeste había funcionado como una vía de alivio frente a esos riesgos. Su cierre obliga a depender más de inventarios y de rutas expuestas a tensiones militares.

La evolución de las reparaciones será clave para el mercado petrolero en los próximos días. Si la interrupción se prolonga, Arabia Saudita podría verse forzada a reducir aún más sus exportaciones, en un escenario global ya marcado por menor oferta, precios en alza y creciente incertidumbre sobre las rutas de abastecimiento.

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