24 de septiembre 2026 - 10:22

El diésel alcanza precios récord en EEUU y Donald Trump evalúa limitar las exportaciones

El combustible llegó a u$s6,52 por galón y golpea a agricultores y transportistas. Republicanos reclaman limitar las exportaciones, mientras economistas advierten sobre sus efectos.

Archivo. El precio del diésel, un nuevo conflicto para Trump de cara a las elecciones legislativas.

Archivo. El precio del diésel, un nuevo conflicto para Trump de cara a las elecciones legislativas.

Imagen creada con IA

En este escenario, el mandatario Donald Trump estadounidense manifestó su respaldo a la medida, aunque el secretario de Energía, Chris Wright, aclaró que el gobierno no analiza una prohibición general. La discusión ocurre mientras el combustible utilizado por el transporte, la agricultura y la generación eléctrica acumula fuertes aumentos en lo que va del año.

El precio del diésel, un factor que incomoda a Trump de cara a las elecciones

Según datos de S&P Global Energy, EEUU consumió 4,1 millones de barriles de diésel por día durante este año y exportó 1,5 millones diarios hasta la fecha. El pasado miércoles, el precio llegó a u$s6,52 por galón (u$s1,72 por litro), un 73% más que los u$s3,77 (99 centavos por litro) registrados poco antes del inicio de la guerra con Irán, de acuerdo a lo informado por la asociación automovilística Aaa.

El impacto no se limita a quienes utilizan vehículos o generadores a diésel. El combustible es un componente central del transporte de mercaderías y de la actividad agrícola, por lo que su encarecimiento puede trasladarse al precio de otros productos.

Archivo. Trump afronta un nuevo conflicto de cara a las elecciones del 3 de noviembre.

Archivo. Trump afronta un nuevo conflicto de cara a las elecciones del 3 de noviembre.

Aunque la nafta suele concentrar mayor atención política, el aumento del diésel comenzó a ocupar un lugar destacado en la campaña electoral de Estados Unidos. El candidato demócrata al Senado por Kansas, Adam Hamilton, aseguró que los agricultores están cada vez más preocupados por el impacto de los costos. "Una guerra ha disparado el precio del diésel", expresó Hamilton. "Estos hombres dijeron: ‘No sabemos si podremos conservar la granja’".

Por su parte, la demócrata Elaine Luria, que busca un escaño en la Cámara de Representantes por el sureste de Virginia, también planteó el impacto del combustible durante una mesa redonda realizada el miércoles en Virginia Beach: "Irán no está más lejos de tener un arma nuclear. Y los grupos respaldados por Irán - como los hutíes, en Yemen-, están ampliando ahora su radio de acción", declaró durante una entrevista y agregó que el conflicto se convierte en "una crisis económica en expansión".

Pero las críticas también comienzan a llegar del lado republicano. La candidata al Senado por Iowa, Ashley Hinson, reclamó el fin inmediato de la guerra y una prohibición de las exportaciones de diésel, con el argumento de que un mayor suministro interno permitiría reducir los precios.

"Los habitantes de Iowa están sufriendo una presión económica enorme, y no deberían tener que pagar la factura de la guerra en Irán en la gasolinera o en la caja del supermercado", aseguró. "Debemos utilizar todas las opciones a nuestro alcance para aliviar un poco el peso de los precios elevados".

La propuesta también generó diferencias dentro del Partido Republicano. El senador por Dakota del Sur y líder de la mayoría en el Senado, John Thune, manifestó estar abierto a analizarla. El senador Chuck Grassley, de Iowa, también tomó nota y se convirtió en uno de sus principales impulsores.

En ese sentido, Grassley comparó la posibilidad con restricciones aplicadas en otras áreas: "Si se puede embargar la venta de chips, se puede embargar la de diésel", publicó en redes sociales, en referencia a los controles de exportación de tecnología informática.

En medio de las críticas, Trump afirmó el pasado martes que también había pedido avanzar con esa alternativa. Sin embargo, el secretario de Energía marcó distancia de una prohibición total. Durante una conferencia en Nueva York, Wright sostuvo que "nadie quiere una prohibición total de cero exportaciones de diésel. Eso no es lo que se está discutiendo".

Es que, la posibilidad de restringir las ventas de diésel al exterior podría generar un efecto contrario al buscado, según economistas y analistas de la industria.

El American Petroleum Institute advirtió que una medida de ese tipo podría elevar el precio del combustible para la mayoría de los estadounidenses. El argumento es que las refinerías estadounidenses no producen únicamente diésel sino que también generan nafta y combustible para aviones.

Si las exportaciones se frenaran, las refinerías acumularían excedentes de diésel y necesitarían espacio para almacenarlos. Una vez que los tanques alcanzaran su capacidad, tendrían que reducir su producción, lo que también afectaría la oferta de otros combustibles.

Los motivos detrás de la suba del diésel en EEUU

El aumento de precios responde entonces a una combinación de factores que redujeron la disponibilidad mundial de combustibles refinados. En primer lugar, Medio Oriente produce una proporción importante del petróleo utilizado para refinar diésel. En ese sentido, el cierre del estrecho de Ormuz durante la guerra retiró del mercado cerca del 20% del petróleo mundial, lo que presionó los precios del diésel, la nafta y el combustible para aviones.

Parte de ese suministro se recuperó, pero todavía se encuentra por debajo de los niveles previos al conflicto, explicaron desde S&P Global Energy.

Más allá del conflicto con Irán, la situación también se ve presionada tras los ataques de Ucrania contra refinerías rusas, que retiraron del mercado entre 800.000 y 1 millón de barriles diarios de diésel, según consignó S&P.

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