16 de marzo 2026 - 12:40

La AIE está dispuesta a liberar más reservas de petróleo para contener los precios

El barril de crudo que no cede de los u$s100. La Agencia advirtió que aún tiene margen para volcar más petróleo al mercado para reducir el impacto de la guerra en Medio Oriente.

La AIE calcula que aún tiene más de 1.400 millones de barriles en reserva.

La AIE calcula que aún tiene más de 1.400 millones de barriles en reserva.

Depositphotos

La tensión geopolítica en Medio Oriente volvió a sacudir al mercado energético mundial y empujó el precio del petróleo por encima de los u$s100 por barril, en un contexto de creciente temor a interrupciones en el suministro global. Para tratar de llevar algo de calma, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) anticipó que está dispuesta a liberar más reservas estratégicas de petróleo "si es necesario", tras la decisión anunciada la semana pasada de liberar 400 millones de barriles de crudo de estos inventarios.

"En cuanto a las reservas gubernamentales y las reservas del sector privado gestionadas por el gobierno, si se suman ambas, aún quedarán más de 1.400 millones de barriles, lo que significa que podremos tomar más medidas más adelante si fuera necesario", declaró este lunes su director ejecutivo, Fatih Birol, en un video publicado por esta agencia con sede en París, que tiene 32 países miembros.

La decisión busca enviar una señal de tranquilidad a los inversores en medio del conflicto que involucra a Irán, Israel y a Estados Unidos, con el foco puesto en las rutas energéticas del Golfo Pérsico.

El petróleo supera los u$s100

En las horas previas a la apertura de los mercados, el crudo registraba fuertes subas.

Según datos del mercado internacional:

  • el WTI subía 2,4%, hasta u$s100,11 por barril

  • el Brent avanzaba 2,8%, hasta u$s106,05

La suba refleja el temor a interrupciones en el flujo de petróleo provenientes del Golfo Pérsico, una de las regiones más importantes para el abastecimiento energético global.

El rol crítico del estrecho de Ormuz

El principal foco de preocupación es el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo por el que circula alrededor del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo.

El cierre efectivo o las restricciones al tránsito en esa ruta clave podrían provocar un shock en los mercados energéticos internacionales.

El riesgo aumentó tras los ataques registrados en la región y la creciente participación de distintos actores regionales en el conflicto.

La fragilidad de la logística energética quedó en evidencia cuando el puerto de Fujairah, en los Emiratos Árabes Unidos, uno de los mayores centros mundiales de abastecimiento de combustible para buques, debió suspender temporalmente sus operaciones tras los ataques registrados durante el fin de semana.

El intento de estabilizar el mercado

Frente a este escenario, la Agencia Internacional de la Energía anunció la liberación coordinada de reservas estratégicas de crudo.

Estas reservas funcionan como un mecanismo de emergencia que puede activarse en momentos de crisis geopolítica, interrupciones en el suministro o desastres naturales que afecten la producción energética.

Los barriles liberados se encuentran almacenados en grandes depósitos subterráneos y terminales portuarias en distintos países miembros de la organización.

La intención es compensar eventuales caídas en las exportaciones de petróleo o problemas en el transporte marítimo.

Washington advierte que la baja puede tardar

Pese a la medida, funcionarios estadounidenses admitieron que la reducción de los precios podría demorarse.

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, señaló que el impacto del aumento del crudo ya se siente en la economía.

Según el funcionario, incluso si la situación se estabiliza en el corto plazo, la baja de los combustibles podría tardar varias semanas en trasladarse al mercado.

El riesgo de un ataque a la infraestructura petrolera

El escenario podría agravarse si el conflicto alcanza directamente instalaciones energéticas estratégicas.

Entre los posibles objetivos mencionados por Washington figura la isla de Isla de Kharg, principal terminal de exportación de petróleo de Irán.

Un ataque contra esa infraestructura tendría impacto directo en la capacidad exportadora iraní y podría generar un nuevo salto en los precios internacionales del crudo.

Presión para proteger las rutas energéticas

En paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, pidió a varios países que colaboren para garantizar la seguridad de la navegación en el Golfo Pérsico. Entre los países convocados figuran China, Francia, Japón, Corea del Sur, y Reino Unido.

Sin embargo, la formación de una coalición internacional todavía enfrenta dudas entre algunos aliados occidentales.

En la Unión Europea, los ministros de Relaciones Exteriores analizan ampliar la misión naval regional Operación Aspides para incluir operaciones en el estrecho de Ormuz.

Un mercado energético bajo máxima tensión

El mercado petrolero atraviesa una nueva etapa de volatilidad marcada por la geopolítica.

Mientras los gobiernos intentan garantizar el flujo energético mundial, los inversores siguen de cerca la evolución del conflicto ante el riesgo de que cualquier escalada afecte directamente al suministro global de petróleo.

En ese contexto, la liberación de reservas estratégicas aparece como una herramienta para evitar un shock inmediato en los mercados, aunque el comportamiento del precio del crudo seguirá dependiendo de la evolución del conflicto en Medio Oriente.

Dejá tu comentario

Te puede interesar