En paralelo al crecimiento acelerado de Vaca Muerta y la expansión de la actividad minera en la Argentina, la seguridad dejó de ser un aspecto secundario para convertirse en un eje estratégico dentro de la industria energética. Así quedó reflejado en un encuentro realizado en Cipolletti, Río Negro, donde referentes del sector analizaron los nuevos desafíos que enfrentan las operaciones de oil & gas y minería.
La seguridad se vuelve estratégica en Vaca Muerta: nuevos desafíos ante operaciones más complejas
Con operaciones cada vez más extensas, tecnológicas y distribuidas, la seguridad gana un rol central en Vaca Muerta y la minería. Empresas y especialistas analizaron en Río Negro cómo evolucionan los riesgos y qué soluciones se imponen para garantizar continuidad y eficiencia.
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La Secretaría de Energía y Ambiente de Río Negro en Cipoletti, donde también hay oficinas de la Secretaría de Minería provincial, fue el escenario para presetar soluciones en seguridad para operaciones energéticas y mineras.
La jornada fue encabezada por Prosegur junto a CISCO, con la organización de Distecna y el acompañamiento de autoridades provinciales, y reunió a más de 50 representantes de empresas, organismos públicos y especialistas en las oficinas de la Secretaría de Energía y Ambiente provincial, donde también tiene dependencias la Secretaría de Minería. El foco estuvo puesto en cómo adaptar los sistemas de seguridad a un escenario donde las operaciones son cada vez más complejas, remotas y críticas.
Las palabras de bievenida: Joaquín Aberastain Oro
“Río Negro está siendo protagonista con el hub de exportación de GNL más importante de Latinoamérica y también por el desarrollo de sus proyectos mineros. Somos la provincia con mayor cantidad de proyectos en Argentina, muchos de ellos en etapa de exploración y otros próximos a entrar en producción, como Calcatreu, además de los desafíos que tenemos con el uranio”, destacó Joaquín Aberastain Oro, secretario de Minería de Río Negro, al dar la bienvenida a los participantes del encuentro.
En ese marco, remarcó la necesidad de integrar tecnología y seguridad en el crecimiento de la actividad: “Esto está directamente vinculado al uso de nuevas tecnologías y a la ciberseguridad, para poder lograr un aprovechamiento responsable de los recursos. Apostamos a la modernización y al desafío de adaptarnos a estas herramientas para garantizar una explotación sostenible y con buenas prácticas”.
En esa línea, el funcionario subrayó el trabajo que viene realizando la provincia para fortalecer la gestión de la información y la protección de los sistemas. “Desde Río Negro estamos desarrollando una infraestructura de datos espaciales que integra todas las actividades extractivas, desde energía e hidrocarburos hasta minería, y uno de nuestros grandes desafíos, junto al Ministerio de Modernización, es la ciberseguridad”, señaló el también vicepresidente de COFEMIN.
Además, Aberastain Oro valoró la realización de este tipo de encuentros como espacios de intercambio y aprendizaje: “Estas jornadas nos permiten compartir experiencias y seguir avanzando en el cuidado y uso eficiente de recursos tan importantes, tanto desde el sector privado como desde el Estado”, concluyó.
Seguridad y ciberseguridad industrial
El crecimiento del desarrollo no convencional en Vaca Muerta impulsó un fuerte incremento en la actividad de perforación, transporte y procesamiento de hidrocarburos, lo que a su vez elevó los niveles de exposición a riesgos. Desde el traslado de equipos de alto valor hasta la circulación constante de flotas logísticas con insumos críticos, la cadena operativa se volvió más exigente.
A esto se suma un factor estructural: muchas de estas operaciones se desarrollan en zonas alejadas, con baja densidad poblacional, lo que dificulta la supervisión permanente y obliga a repensar los esquemas tradicionales de seguridad.
En minería, el escenario presenta desafíos similares, con la necesidad de proteger minerales de alto valor como oro, plata o litio, además de infraestructura crítica y campamentos ubicados en entornos geográficos complejos.
En este contexto, la ciberseguridad industrial emerge como un componente clave. Los sistemas de control y automatización, cada vez más presentes en la operación, también se convierten en potenciales puntos vulnerables si no cuentan con protección adecuada.
Durante la jornada Francisco Santiago, gerente de Desarrollo de Negocios de Prosegur Security, presentó las soluciones para operaciones energéticas y mineras, basadas en el concepto de seguridad híbrida para la matriz productiva. "Si pregunto con qué imagen asocian a Prosegur, estoy seguro que todos dirán 'un camión de caudales', pero esta compañía es muchísimo más que eso", dijo el directivo al inicio de exposición.
“La seguridad del futuro ya está aquí: security empowered business”, planteó Francisco Santiago, gerente de Prosegur Security, al introducir el concepto de seguridad híbrida como eje central de su presentación. En ese sentido, explicó que “en un mundo en constante cambio que nos exige agilidad y capacidad de anticipación, surge una estrategia de seguridad adaptable, evolutiva y predictiva”, basada en la integración de personas, datos y tecnología. El modelo, representado en el esquema ISOC (Intelligent Security Operations Center), muestra cómo estas tres dimensiones se articulan para generar una gestión centralizada, inteligente y en tiempo real de los riesgos.
En la segunda imagen, Santiago detalló el alcance operativo de esta estrategia: “tenemos un amplio catálogo de soluciones tanto para SES Ingeniería y Tecnología”, que abarca desde sistemas tradicionales hasta herramientas avanzadas. Allí se destacan soluciones como CCTV, control de accesos e intrusión, junto con nuevas capas tecnológicas como drones, smart towers e integración de sistemas con desarrollo de software. Además, remarcó la incorporación de robótica, inteligencia artificial, cloud y dispositivos conectados, dentro de un enfoque que cubre todo el ciclo: consultoría, diseño, provisión, instalación, integración y mantenimiento, con el ISOC como centro neurálgico de monitoreo.
Por último, el ejecutivo explicó que la seguridad híbrida acompaña toda la cadena de valor del sector energético y minero. “Nuestras soluciones de seguridad acompañan cada etapa”, afirmó, al describir su aplicación desde la exploración, explotación, transporte y cierre o rehabilitación, tanto en upstream como en midstream y downstream.
En ese esquema, se integran herramientas como vigilancia, conexión al ISOC, CCTV operacional, drones, control de accesos, trazabilidad de vehículos y sistemas de intrusión, permitiendo una cobertura integral en entornos complejos. El objetivo, según Santiago, es lograr operaciones más seguras, eficientes y con mayor capacidad de respuesta ante incidentes en toda la industria.
Arquitecturas integradas, nuevo enfoque en ciberseguridad
Ezequiel Moregui, ingeniero de Cisco, fue el segundo speaker de la jornada. El especialista advirtió que la aceleración de la digitalización en entornos industriales está ampliando la superficie de ataque y exponiendo a las organizaciones a nuevos riesgos críticos. Y dio ejemplo de ciberataques a refinadoras de petróleo, oleoductos, puertos de hidrocarburos con miles de millones de dólares de pérdidas y elavados costos por no prevenirse a tiempo.
La exposición de Moregui se estructuró en dos ejes centrales: en primer lugar, abordó “el problema de la IA en entornos OT, heredado de su integración con redes IT”, donde advirtió sobre los nuevos vectores de riesgo que surgen de esa convergencia tecnológica; en segundo término, explicó cómo Cisco propone resolver este desafío integrando nativamente ambos mundos de forma transparente, como si fuesen uno solo, con el objetivo de fortalecer la prevención de ciberataques dirigidos a redes industriales, que son clave para sostener los niveles de producción de sectores estratégicos en el país.
“La ciberseguridad es influyente en todo ámbito”, advirtió, al remarcar que los riesgos no se limitan al mundo digital tradicional, sino que impactan con mayor fuerza en las redes industriales. Según explicó, sectores como oil & gas, minería y generación de energía “son los que están siendo más atacados por un tema monetario por los hackers”, ya que concentran la producción que mueve la economía. En ese sentido, alertó que la integración con inteligencia artificial amplifica el problema: “la IA que estaba en sistemas ingresa en el área de producción con los mismos riesgos y aún más por las pérdidas que puede producirle a una empresa”.
Durante la exposición, se señaló que “la convergencia entre IT y OT incrementa la exposición a amenazas que antes estaban limitadas al mundo corporativo”, lo que abre la puerta a incidentes como ransomware, sabotaje de operaciones, robo de datos sensibles y afectación de infraestructura crítica.
Tal como afirmó Moregui, la falta de estrategias integradas de ciberseguridad puede derivar en interrupciones productivas, pérdidas económicas y daños reputacionales, especialmente en sectores como oil & gas, minería y energía, donde los sistemas industriales son cada vez más dependientes de la conectividad.
El informe que presentó el experto de CISCO también pone el foco en el avance de la inteligencia artificial, tanto como herramienta defensiva como vector de riesgo. Según se destacó, “la IA está transformando la velocidad y sofisticación de los ataques, pero también permite mejorar la detección y respuesta en tiempo real”, generando un nuevo escenario donde la anticipación es clave.
Frente a este escenario, Moregui destacó la necesidad de integrar los sistemas IT y OT bajo un mismo enfoque. “La integración de ambos mundos hoy se puede manejar si tenés la tecnología correcta”, afirmó, y subrayó que esto permite anticipar ataques diseñados para un entorno que terminan afectando al otro. En ese camino, explicó que Cisco propone una solución integral: “te doy un combo de todo, gestionado de un solo lugar, con el mismo criterio de configuración”, lo que facilita la prevención de ciberataques -incluidos los potenciados por IA- y reduce la necesidad de contar con múltiples especialistas, al centralizar la seguridad en una plataforma unificada.
Un cambio de paradigma en seguridad
El cambio de paradigma también se refleja en las soluciones que comienzan a implementarse en campo. La seguridad ya no se limita a la vigilancia física, sino que integra herramientas digitales que permiten anticipar riesgos, optimizar procesos y mejorar la toma de decisiones.
“El crecimiento de sectores como oil & gas y minería está generando operaciones cada vez más complejas, distribuidas y críticas. En ese contexto, la seguridad deja de ser un aspecto operativo para convertirse en un factor estratégico que impacta directamente en la continuidad, la eficiencia y la sostenibilidad de las actividades”, afirmó Eduardo Miyares, director general de Prosegur Security.
En los yacimientos, por ejemplo, el uso de controles de acceso digitales facilita la gestión de una alta rotación de personal, mientras que la videovigilancia con inteligencia artificial y el uso de drones permiten supervisar grandes extensiones en tiempo real, incluso en áreas remotas.
Uno de los puntos más sensibles sigue siendo el transporte. La logística asociada a Vaca Muerta implica el movimiento constante de arena para fractura, combustibles, químicos y equipamiento industrial, en recorridos largos y de alta frecuencia. En este escenario, la trazabilidad de vehículos y el monitoreo de rutas se vuelven herramientas clave para prevenir incidentes, detectar desvíos y garantizar la integridad de la carga.
También en los campamentos y bases operativas se observa una creciente digitalización de la seguridad. Sistemas que permiten registrar ingresos, monitorear actividades y responder ante emergencias se vuelven fundamentales en contextos donde conviven grandes dotaciones de trabajadores en entornos aislados.
Este enfoque integral responde a una lógica que gana terreno en la industria: la seguridad ya no es solo un mecanismo de protección, sino una herramienta para mejorar la eficiencia operativa, reducir riesgos y asegurar la continuidad de las actividades en escenarios de alta exigencia.
En ese marco, empresas como Prosegur avanzan en el desarrollo de modelos híbridos que combinan seguridad física y digital, en línea con las nuevas demandas del sector energético y minero. La integración tecnológica, la capacidad de monitoreo en tiempo real y la anticipación de incidentes se perfilan como los pilares de esta nueva etapa.
Con Vaca Muerta en plena expansión y la minería en crecimiento, el desafío ya no pasa únicamente por producir más, sino por hacerlo de manera segura, eficiente y sostenible. En ese equilibrio, la seguridad se consolida como un componente central del negocio energético.










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