7 de octubre 2026 - 15:40

Mesa del Litio: las cinco líneas de trabajo que impulsan Jujuy, Salta y Catamarca para acelerar inversiones y proveedores

Fernanda Ávila detalló la agenda de la Mesa del Litio para 2026: hoja de ruta, proveedores, proyectos, infraestructura, armonización normativa y fortalecimiento institucional.

La Mesa del Litio trabaja con el Banco Mundial en una cartera de proyectos para anticipar necesidades de infraestructura, energía, agua y gas en Jujuy, Salta y Catamarca.

La Mesa del Litio trabaja con el Banco Mundial en una cartera de proyectos para anticipar necesidades de infraestructura, energía, agua y gas en Jujuy, Salta y Catamarca.

CFI

La Mesa del Litio busca pasar de la coordinación entre Jujuy, Salta y Catamarca a una agenda con resultados concretos para el desarrollo de la industria. Durante la apertura de la 15° edición de Litio en Sudamérica, en San Salvador de Jujuy, la secretaria ejecutiva de la Mesa del Litio y diputada nacional, Fernanda Ávila, detalló las cinco líneas de trabajo que las provincias están desarrollando junto con organismos nacionales, internacionales, universidades, empresas y proveedores.

El objetivo, según explicó, es transformar el crecimiento que atraviesa el sector en mayor desarrollo para las comunidades y construir herramientas que permanezcan más allá de las gestiones de turno.

Ávila recordó que en 2021 los gobernadores de las tres provincias litíferas decidieron crear la Mesa del Litio, anticipándose a desafíos que excedían las fronteras de cada jurisdicción. Posteriormente, el espacio se institucionalizó como una región y comenzó a trabajar de manera coordinada. “Sabían que había desafíos que iban a trascender a una provincia, y con esa ambición estratégica crearon este espacio, la Mesa de Litio, que luego se convierte, además, en región”, señaló.

Desde este año, Jujuy ejerce la presidencia de la Mesa del Litio y Ávila asumió como secretaria ejecutiva. En abril se realizó en el mismo escenario de San Salvador de Jujuy una primera reunión ampliada, con participación del Gobierno nacional, el Banco Mundial, el BID, la CEPAL, el Foro Intergubernamental de Minería, Minerales y Metales (IGF) y el Consejo Federal de Inversiones (CFI).

La decisión fue ordenar la cooperación internacional y las distintas alianzas existentes bajo una agenda común, en lugar de mantener iniciativas aisladas entre organismos y provincias. “Hay mucha colaboración internacional, pero nos parecía importante, así como las tres provincias nos estamos coordinando, coordinar también esa asistencia internacional”, explicó Ávila.

Una hoja de ruta común

La primera línea de trabajo es la elaboración de una hoja de ruta de largo plazo, que la Mesa desarrolla junto con el BID y el Banco Mundial. El objetivo es definir prioridades, objetivos concretos y distintas vías de acción para la región.

La intención es contar con ese documento hacia fin de 2026 o comienzos de 2027. La agenda, explicó Ávila, permanece abierta a la participación de otros organismos internacionales, embajadas y agencias de cooperación.

Dentro de esa planificación, uno de los ejes centrales es el desarrollo de proveedores mineros. La Mesa comenzó a trabajar en este punto con asistencia internacional y realizó en agosto un workshop en el CFI, junto con el BID, que reunió a empresas, cámaras empresarias, proveedores, sindicatos y organismos de cooperación.

El diagnóstico fue concreto: además de generar demanda, la industria necesita herramientas para que las empresas locales puedan crecer y responder a los requerimientos de los grandes proyectos. “En esa conversación surgió claro que necesitábamos trabajar sobre herramientas de financiamiento y capacitación”, explicó Ávila.

Como segunda etapa, durante el seminario se presentaron herramientas del CFI para financiar a proveedores de la región. También se convocó a universidades e instituciones educativas de Jujuy, Catamarca y Salta, además de la UTN y otras casas de estudio, para vincular la formación con las necesidades reales de las empresas.

La intención es que las instituciones educativas no solamente ofrezcan capacitación, sino que escuchen a proveedores, trabajadores y compañías para adaptar sus programas a la demanda de la industria.

Proyectos, infraestructura y reglas comunes

El tercer eje es la creación de un pipeline de proyectos junto con el Banco Mundial. La herramienta permitirá identificar una cartera concreta y anticipar las necesidades que tendrá la expansión minera en materia de infraestructura.

La planificación contempla requerimientos de energía, agua, gas e infraestructura, con trabajo de campo realizado por especialistas del Banco Mundial en las tres provincias. “Nos va a permitir anticipar las necesidades de infraestructura, de energía, de agua, de gas”, explicó la secretaria ejecutiva.

El cuarto eje apunta directamente al marco institucional: gobernanza minera y armonización normativa. Para ello, la Mesa trabaja con el IGF, que analizará los marcos regulatorios de Jujuy, Salta y Catamarca.

El objetivo no es establecer una única normativa provincial, sino identificar diferencias, oportunidades de mejora y buenas prácticas que puedan ser compartidas entre las jurisdicciones.

La búsqueda apunta a generar mayor claridad tanto para las autoridades de aplicación como para las empresas, especialmente frente a una industria que necesita previsibilidad para desarrollar inversiones de largo plazo.

El quinto eje es el fortalecimiento institucional de la propia Mesa del Litio, trabajo que se lleva adelante junto con el CFI. La intención es que la estructura de coordinación pueda sostener la agenda más allá de los funcionarios que ocupen circunstancialmente los cargos.

Ávila destacó además el trabajo de los equipos provinciales y la participación de los organismos mineros estatales de las tres jurisdicciones, entre ellos JEMSE, REMSA y CAMYEN, en distintos aspectos de la agenda regional.

Medir resultados y no reuniones

Para Ávila, el principal desafío de la Mesa del Litio es demostrar que la coordinación entre provincias puede traducirse en resultados verificables.

La funcionaria recordó que en distintas oportunidades le preguntaron cómo explicar a la sociedad la utilidad de una nueva mesa de trabajo. Su respuesta fue que la legitimidad del espacio dependerá de sus resultados. “La confianza se construye con resultados”, afirmó.

Por eso, planteó que al finalizar la gestión de Jujuy al frente de la Mesa el balance no debería medirse por la cantidad de reuniones realizadas, sino por las herramientas que queden disponibles para la región. “Queremos medir el resultado de la Mesa de Litio no por la cantidad de encuentros que hicimos, sino por cuántas cosas nuevas y cuántas cosas mejores podemos dejar”, sostuvo.

La vara quedó planteada en cinco resultados: una hoja de ruta común, una cartera de proyectos para planificar infraestructura, herramientas concretas para los proveedores, mayores capacidades institucionales y una coordinación provincial que pueda sostenerse en el tiempo.

“Si dejamos una hoja de ruta común, una cartera de proyectos que nos permita planificar, herramientas concretas para nuestros proveedores, mayores capacidades institucionales en las provincias, mayor organización y coordinación entre los organismos provinciales, y una agenda común que pueda subsistir y pueda seguir funcionando, independientemente de quién ocupe circunstancialmente un cargo, me parece que ya podemos mostrar resultados”, concluyó Ávila.

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