29 de junio 2026 - 13:59

Qué es Pax Silica, la alianza de EEUU a la que se suma Argentina por minerales, energía e inteligencia artificial

Argentina ingresó a una iniciativa estratégica impulsada por Washington para asegurar las cadenas de suministro de la inteligencia artificial. El rol del Súper RIGI. El papel de China.

Milei continúa dando señales de alineamiento con Trump (foto: Archivo)

Milei continúa dando señales de alineamiento con Trump (foto: Archivo)

El gobierno de Javier Milei dio una nueva muestra de alineamiento con la administración de Donald Trump. Argentina se incorporó a Pax Silica, una alianza estratégica impulsada por Estados Unidos que busca ordenar una nueva cadena global de valor alrededor de la inteligencia artificial, los semiconductores, los minerales críticos, la energía y la infraestructura tecnológica.

La novedad no se limita a un acuerdo diplomático. En el fondo, Pax Silica funciona como una plataforma geopolítica y económica para reunir a países considerados aliados o socios confiables en la provisión de insumos esenciales para la economía digital. En ese esquema, la Argentina aparece como un jugador potencial por sus recursos naturales, su capacidad energética y sus proyectos de infraestructura.

El concepto de Pax Silica remite al silicio, material central para la fabricación de chips y semiconductores, pero el alcance de la iniciativa es más amplio. Incluye desde minerales críticos e insumos energéticos hasta fabricación avanzada, centros de datos, infraestructura de inteligencia artificial, logística y cadenas de suministro seguras.

La lectura de Washington es que la próxima etapa de crecimiento económico estará marcada por la inteligencia artificial y que esa tecnología demandará una enorme cantidad de energía, minerales, capacidad de cómputo, infraestructura digital y proveedores confiables. En ese contexto, Estados Unidos busca reducir la dependencia de China en sectores estratégicos y ordenar una red de socios para competir por el control de los insumos que sostendrán la nueva revolución tecnológica.

pax silica
Argentina se sumó a Pax Silica, la alianza impulsada por EEUU para asegurar cadenas de suministro de IA.

Argentina se sumó a Pax Silica, la alianza impulsada por EEUU para asegurar cadenas de suministro de IA.

Qué lugar puede ocupar Argentina

La Argentina no ingresa a Pax Silica como un país central en la fabricación de semiconductores, sino por los primeros eslabones de la cadena: minerales críticos y energía. Ese es el punto clave para entender el alcance de la incorporación.

El país cuenta con recursos de litio, cobre, uranio y otros minerales relevantes para la transición energética y la industria tecnológica. También tiene el potencial gasífero de Vaca Muerta, proyectos de generación eléctrica y una agenda oficial orientada a atraer inversiones de gran escala en infraestructura, minería, energía y nuevas industrias.

El canciller Pablo Quirno anunció en X la incorporación argentina a la iniciativa y explicó que Pax Silica es una coalición internacional impulsada por Estados Unidos para asegurar las cadenas de suministro vinculadas con la inteligencia artificial y las tecnologías avanzadas. Además, sostuvo que la participación permitirá al país integrarse a esfuerzos conjuntos para concretar inversiones, construir infraestructura y generar incentivos en distintos niveles de la cadena global de la IA.

El mensaje oficial también vinculó la adhesión con el acuerdo firmado en febrero entre la Argentina y Estados Unidos para fortalecer el suministro y procesamiento de minerales críticos. Ese antecedente funciona como una pieza previa dentro de la misma estrategia: transformar recursos naturales en un activo geopolítico y económico para captar financiamiento, tecnología y proyectos de largo plazo.

Inversiones: una oportunidad, pero no automática

Uno de los puntos centrales es el eventual acceso a financiamiento. La adhesión a Pax Silica no implica inversiones automáticas, pero sí puede mejorar la posición de la Argentina para competir por proyectos vinculados a infraestructura tecnológica, centros de datos, energía, minería y procesamiento de recursos críticos.

Según la información difundida, el esquema podría abrir la puerta a instrumentos de financiamiento vinculados a Estados Unidos, como la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional, además de un futuro fondo asociado a la iniciativa. La clave estará en transformar la firma política en proyectos concretos, con contratos, permisos, infraestructura y condiciones de largo plazo.

En ese punto, la discusión se conecta con la agenda local del Gobierno para captar inversiones de gran escala. El régimen de incentivo para nuevas industrias, conocido como Súper RIGI, apunta justamente a atraer desembolsos en sectores que todavía tienen bajo desarrollo en la Argentina, como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología, hidrógeno, GNL e infraestructura tecnológica.

Para el país, el desafío será no quedar limitado al rol de proveedor de materias primas. Pax Silica puede funcionar como una puerta de entrada a cadenas globales de mayor valor agregado, pero eso dependerá de la capacidad para avanzar en infraestructura energética, logística, procesamiento de minerales, centros de datos y servicios basados en conocimiento.

La disputa de fondo con China

Pax Silica también debe leerse como parte de la competencia global entre Estados Unidos y China. Washington busca construir una red de países aliados para asegurar insumos críticos y reducir vulnerabilidades frente al peso de Beijing en minerales, manufactura tecnológica y cadenas industriales.

China consolidó en los últimos años una posición dominante en varios segmentos de minerales críticos, tierras raras, procesamiento industrial y componentes necesarios para la economía tecnológica. Frente a ese escenario, Estados Unidos impulsa una estrategia para garantizar proveedores alternativos, movilizar capital privado y fortalecer cadenas de suministro consideradas sensibles para la seguridad económica.

La incorporación argentina se inscribe en ese tablero. Para Washington, el país puede aportar recursos naturales y energía. Para la Argentina, la oportunidad pasa por convertir esos activos en inversiones, exportaciones, empleo calificado y desarrollo de infraestructura.

El ingreso a Pax Silica no resuelve por sí solo los problemas de financiamiento ni garantiza proyectos inmediatos. Pero ubica a la Argentina dentro de una alianza que buscará definir quiénes proveerán los insumos, la energía y la infraestructura que demandará la expansión global de la inteligencia artificial.

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