8 de febrero 2024 - 14:20

Alegría para fans del cine: volvió el mundo bizarro de Tetsuo Lumière

"Limbo alucinante" es el nuevo largometraje, tras 10 años de silencio, del director de "Buscando la esfera del poder". Lo empezó durante la pandemia, que le inspiró la necesitad de una evasión de manera digital.

El mundo de Tetsuo Lumière en su Limbo alucinante 

El mundo de Tetsuo Lumière en su "Limbo alucinante" 

Gentileza Vi-Doc

Buena noticia para los amantes del humor disparatado, delirante y hábilmente crítico de Tetsuo Lumière. A diez años de su anterior largometraje, que no era tan largo, el extraño cineasta ha vuelto. Su nueva obra se llama “Limbo alucinante”, y declara un contenido de “humor, romance y aventuras en un mundo psicoanalítico y digital”. Por más detalle, la empezó en su casa durante la pandemia y la vende al exterior como “Naked Limbo”.

Para quien no lo tenga registrado, baste decir que Tetsuo Lumière es un porteño de abundante pelambrera, con una mirada que a veces parece el bisnieto no reconocido de Harold Lloyd, y que ha hecho “El extraño caso de la mujer acucharada”, “Invasores del centro de la Tierra”, “Corazones y colmillos”, “Mi amigo dinosaurio”, “Un tiburón en mi pileta” y otros cortos alegremente bizarros, y tres largos igualmente locos: “TL1- Mi reino por un plato volador”, “TL2 La felicidad es una leyenda urbana” y “Buscando la esfera del poder”. Este último es del 2013. Después, más calmo, trabajó en la edición de un film norteamericano de Ezio Massa, una serie por encargo de un organismo chileno, llamada “Vamos al veterinario”, y una webserie en los tiempos de encierro, “El coronavirus y yo”.

Acaso como resultado del tiempo y la pandemia, su nueva película es algo menos chistosa, menos naif que las anteriores, e inesperadamente también es un poquito discursiva, aunque esto tiene cierta justificación. De todos modos, al igual que las otras, resulta muy original y entretenida. En ella se mezclan impunemente personas y dibujos, material de archivo, de lugares inhabituales y del propio hogar del realizador, que aparece sufriendo de mal de amores por una ex novia, y de mal de encierro por la cuarentena, hasta que sube un programa en su celular y de ese modo tiene acceso a otro mundo.

¿Qué encuentra en ese otro mundo? Pues, al coronavirus en persona, sonriente, con pancita e ideología comunista, y también a unos niños cíclopes que hablan de sus padres separados. Aparece además una posible novia, y, sobre todo, una asamblea de poderosos que discuten la planificación del “nuevo orden mundial”, mientras buscan algún líder popular fácilmente manejable. A lo largo de estos encuentros caen en la volteada tanto los estalinistas a la “1984” como los ultraliberales de última moda, y también caen, rendidos, los nuevos amores. ¿Alucina demasiado nuestra autor y personaje? En todo caso, su limbo es más singular y sustancioso que el de Harry Belafonte, y el desenlace deja con ganas de seguir viendo.

“Limbo alucinante” (Argentina, 2023). Dirección: Tetsuo Lumière. Int.: Tetsuo Lumière, M. Gallego, A. Burgos, C. S. Reid.

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