El amor que es incapaz de decir su nombre

Espectáculos

La obra revisa el vínculo entre medio hermanos y la teatralidad como canal de expresiones que en lo social suelen quedar vedadas.

“A veces el incesto es ‘a pesar de’, como en Edipo”, dice a este diario Patricio Abadi, dramaturgo y director de “Flashes”, que protagoniza junto a Caro Babich y resultó ganador del “Concurso ficciones” teniendo como jurado a Mauricio Kartun, Rafael Spregelburd y Ana María Shua.

La obra revisa cuestiones como el vínculo entre medio hermanos y la teatralidad como canal de expresiones que en lo social pueden quedar vedadas. El espectáculo que fue seleccionado en el concurso de producción de obras del Instituto Nacional del Teatro (INT) y recibió una mención especial en los premios Asociación Argentina del Teatro Independiente (ARTEI), se presenta desde el viernes pasado a las 20.30 en el Camarín de las Musas. Conversamos con Abadi.

Periodista: ¿A qué atribuye el reconocimiento a este texto seleccionado por el INT?

Patricio Abadi: La obra plantea un tema que no está tan visitado, la relación de medio hermanos. Dentro de los vínculos que se han trabajado en teatro, no es de los más explorados, ahí radica la novedad “Flashes”, un abordaje atravesado por la comedia romántica, pero al mismo reflexivo en cuanto a vínculos. Son dos hermanos que se conocen en el entierro del padre y si bien sabían de la existencia del otro, se ven por primera vez. A partir de ahí nace una relación y empiezan a cuestionarse los límites de esa relación en cuanto a normas sociales o morales. Es que lo familiar se vuelve ambiguo entre ellos, que comparten un padre pero no compartían nada hasta ese momento. En los hermanos de toda la vida no aflora el erotismo pero acá se sienten atraídos.

P.: ¿Abordan una suerte de relación incestuosa?

P.A.: Más bien tiene que ver con lo “indecible” de lo que hablaba Oscar Wilde, que se refiere al amor que no puede decir su nombre cuando se enamora de su joven alumno siendo hombre de familia. De alguna manera la obra también pone el acento en los vínculos en la contemporaneidad, una época donde los rótulos se desfiguran, las relaciones empiezan a perder etiquetas para ser en su esencia una cosa más anárquica. A veces el incesto es a pesar de, como en Edipo. Cuando él está con su madre no lo sabe, se entera después, y Yocasta, una mujer atractiva y brillante, se enamora también de este hombre más chico. Y se enteran la verdad después de que se produce la tragedia, la hybris griega.

P.: ¿Por qué optó por que estos medio hermanos fueran actores en la ficción?

P.A.: Encaran una obra homanaje al padre, que también era artista, pero en definitiva actúan para poder amarse en paz, en la teatralidad pueden canalizar y sublimar el erotismo que los visita. Se juega con el teatro como lugar de habilitación para determinadas expresiones que en lo social están vedadas.

P.: ¿En qué se inspiró para contar esta historia?

P.A.: Tiene que ver con un proceso de investigación con Caro Babich, la actriz. Venimos trabajando desde obras anteriores como “Ya no pienso en matambre ni le temo al vacío” o “Fragmentos de un disturbio amoroso”. Los dos tenemos hermanos, hemos atravesado pérdidas y en ese camino de investigación nos parecía interesante jugar con ese tema de los medio hermanos. Con la obra buscamos que la gente pueda reírse, emocionarse y llevarse algunas preguntas, sino el tema es muy denso, no queremos que el público se vaya perturbado, por eso lo matizamos con aspectos de comedia, sin parodiar.

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