Feria de sábado por la noche, pero virtual

Espectáculos

#Superpoderosas, que finaliza el jueves, reúne a 46 galeristas mujeres de todo el país, con 10 obras cada una de artistas también mujeres.

#Otra Feria de Arte se inauguró el sábado con una fiesta online, Santito como DJ invitado y, en vivo, el artista uruguayo Dani Umpi, famoso por sus recitales y sus canciones pegadizas, sus poesías, exhibiciones artísticas y novelas, como “Miss Tacuarembó”, llevada al cine por Natalia Oreiro. Los invitados desfilaban por el mundo digital a la izquierda de la pantalla. Artistas y operadores rosarinos, cordobeses y porteños, intercambiaban saludos y comentarios sobre este inesperado reencuentro que, junto al encanto de las canciones, terminó por potenciar una efervescencia festiva.

Diego Trulls, creador de la nueva feria, trabaja desde hace más de una década en las redes con proyectos de arte contemporáneo. #Otra Feria nació durante el comienzo de la cuarentena con formato mensual para ventas online. La versión de mayo se llama #superpoderosas y es temática, reúne a 46 galeristas mujeres con 10 obras de artistas también mujeres, que estarán online hasta el jueves, un minuto antes de la medianoche.

Al ingresar a la plataforma www.otraferia.com, se encuentran 46 galerías de las provincias, como las cordobesas Júpiter Mora, Ankara, 852 UNQ, Via Margutta, La Cigarra, El Gran Vidrio y The White Lodge; las santafesinas Wonda, Carambola, Gabelich y Embrujo; las catamarqueñas Casa de piedra y Estudio G, la platense Cariño y Mantera de Santiago del Estero. La ciudad de Buenos Aires está representada por Rolf, Selva Negra, Acéfala, El Mirador, Nora Fisch, Hache y Ungallery, entre otras y, además, figuran las galerías de Chile, Perú, Uruguay, México y Guatemala. Durante la Feria presentarán diez charlas pensadas como “Duets” en el Instagram Live de @otraferiadearte.com, y allí estarán las artistas Claudia Fontes y Verónica Gómez, las galeristas Orly Benzacar con Florencia Giordana, Daniela Luna con el teórico Rafael Cippolini y, entre otros, Marcela Costa Peuser con Eleonora Jaureguiberry.

En medio de la incertidumbre que sobrevuela estos días de pandemia, Trulls es optimista. Sostiene que la primera versión de la feria resultó atractiva para compradores y galeristas; hoy da por descontado que este segundo emprendimiento será exitoso y, entretanto, se apresta a inaugurar las próximas ferias con alrededor de 100 galerías cada una. El ingreso es gratuito. Y si las galerías invitadas realizan alguna venta, comparten la ganancia, una comisión del 10 %.

Trulls tiende a simplificar, trabaja desde hace más de una década en diferentes proyectos online de arte contemporáneo, y lo suyo es un unipersonal. Con buen oficio diseña los stands y asegura que existe un inmenso universo de potenciales compradores que se puede poner en acción. La Feria aspira a trabajar con la clientela habitual, Gabriel Werthein fue el primer comprador y muestra sus adquisiciones. Pero Trulls sueña con en el coleccionista del futuro.

El dilema que no plantea Trulls, acaso porque se siente cómodo en el mundo digital, es la imprescindible necesidad de un encuentro real entre el espectador y la obra si se pretende vivir una genuina experiencia estética. En la década del 80 el galerista de Andy Warhol, Leo Castelli, contaba que tuvo un “coupe de foudre”, un amor a primera vista, cuando se encontró frente a frente con una pintura de Jasper Johns. Este sentimiento es la versión contemporánea del “síndrome de Stendhal”, así llamado porque en Florencia y abismado ante la belleza del arte, el escritor contó que el éxtasis le provocó un vahído y tuvo que sentarse para recuperar el aliento.

¿Habrá cambiado tanto la sensibilidad humana con los avances de la tecnología? Hace poco más de cinco años las galerías estaban en crisis porque los grandes coleccionistas compraban a través de internet las obras directamente a los artistas a quienes ya le conocían el estilo. No obstante, las galerías siguen existiendo. Pensemos en las obras de Damien Hirst, uno de los artistas más cotizados del mundo, cuando presenta una pintura color verde agua y al parecer todavía fresca, donde han quedado atrapadas bellísimas mariposas. Esto no se advierte en ninguna foto. En el plano local, Karina El Azem suele trabajar con canutillos o balines; Dolores Cáceres con frases o dibujos que presenta en neón.

Trulls descree del trabajo curatorial en su Feria, más bien propicia un arte donde se crucen obras sofisticadas como las imágenes de Lila Siegrist, con las expresiones de artistas prometedores que recién se inician, como Iara Kaumann Madelaire que a sus 27 años realizó una sola muestra individual.

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