10 de junio 2005 - 00:00
Asombra el concertista adolescente Rutkauskas
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Iván Rutkauskas lució su buena técnica y su alta calidad
musical con exigentes obras de Schumann, Chopin y
Ravel en un concierto del ciclo Nuova Harmonia.
Iván Rutkauskas parece haber elegido composiciones con las cuales se identifica profundamente en esta etapa temprana de su vida, ya que se lo vio y oyó cómodo en la exposición de piezas complejas. Su fraseo es sumamente cuidadoso y la afinación meditada lo que redunda en versiones de muy buen acabado musical. En el plano expresivo, a Rutkauskas no se le puede pedir más que lo que su corta existencia le ha proporcionado en cuanto a vivencias. De igual manera se percibe en sus interpretaciones una cristalina musicalidad, producto de una dedicación meticulosa. Se lo oyó muy diestro en las obras de Schumann y Chopin, y tanto el volumen como los matices los manejó con lucidez, siendo vehemente o refinado y evocativo según las necesidades expresivas de cada autor.



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