17 de agosto 2001 - 00:00

Atraen obras de jóvenes coreógrafos

Como parte de un proyecto lanzado por Co.Co.A. (Coreógrafos Contemporáneos Argentinos), que incluye una serie de actividades hasta el 30 de agosto (entre ellas talleres, seminarios, performances/danza), se está exhibiendo una serie de obras breves, algunas en carácter de estreno y otras ya vistas que se reponen bajo los títulos de «Noche de operas primas» y «Noche de dúos».

Los cinco trabajos iniciales expusieron necesidades, estéticas y modos de experimentación que, aunque diversos, exponen algunas características que se reiteran en la danza contemporánea de nuestro medio.

Se observa, por ejemplo, una marcada tendencia al absurdo, rasgos humorísticos que airean las creaciones de estos jóvenes coreógrafos (que por lo general son los intérpretes de sus propias obras), la temática de la incomprensión y la soledad del hombre en una sociedad deshumanizada y mecánica junto a una búsqueda de trascendencia a través de lo teatral, borrando ciertos límites entre la danza y el género dramático.

Resultó sumamente interesante un trabajo de Maggi Méndez, que en sus 20 minut os de duración mostró no sólo una manera muy particular de ver la relación de pareja (la obra se titula precisamente «Despareja») sino también una inquietud muy plausible de renovar el lenguaje. Hombre y mujer, sujetos en distintas circunstancias con tiras elásticas que los hacen inseparables, se convierten en enemigos aun en la proximidad erótica. Carla Cincioni y Javier Corgiolu volcaron emoción y buena técnica a sus performances.

También fue interesante lo preparado por el grupo Zootropo, con idea y dirección de Luciana Panisa, una relación casi fetichista de tres muchachas con sus zapatos. Un dúo («Mientras vacío»), y dos «solos» («Metamorfosis» y «Aire I») completaron la noche.

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