1 de marzo 2005 - 00:00

Avatares de la ceremonia

Chris Rock y Jorge Drexler
Chris Rock y Jorge Drexler
LA VENGANZA

El músico uruguayo Jorge Drexler, ganador del Oscar por su canción «Al otro lado del río» (de «Diarios de motocicleta») fue el segundo gran vencedor de la noche. Impedido de interpretar en vivo su nominado tema, porque la Academia consideró que no su figura no era lo suficientemente famosa, debió tolerar desde la platea la desvirtuada versión que hicieron Santana Y Antonio Banderas. Sin embargo, cuando le tocó el premio, llegó hasta el escenario y se dio el gran gusto de usar el breve tiempo de los agradecimientos para cantar dos estrofas, desde luego mucho mejor que lo que se había oído antes. Y, con un «Chau, Thank You», se retiró. En Uruguay, compararon un tanto exageradamente esta victoria con el «Maracanazo» ( aquella victoria del seleccionado uruguayo en el Maracaná).


ANIMADOR


Chris Rock fracasó rotundamente como conductor. Su recurrente alusión a su negritud y a lo que él siente como persistente discriminación racial en su país han logrado frustrar una carrera que prometía mucho más (y que hoy se limita a presentaciones personales en shows, cabarets y Las Vegas) como «stand up comedian». No es que Hollywood lo discrimine por eso: simplemente hartó con su monotema. Hizo varias alusiones a esto durante sus improvisaciones, pero su excursión al multicine que levantó «Magic» Johnson en la zona negra de Los Angeles son una prueba de su obsesión: allí « demostró» que a su gente no podrían importarle menos los Oscar, ya que dijeron no haber visto (ni conocer en algunos casos) a ninguna de las principales candidatas. O sea: dos países que corren en paralelo. Seguramente habrá tenido algún problema interno para seguir justificando su ostracismo luego de que Foxx y Morgan Freeman se alzaran con las dos estatuillas a la actuación masculina.

SUBTITULADO I

¿Hasta cuándo el televidente deberá soportar las pésimas traducciones? Las transmisión del Oscar ha apelado a todo lo imaginable: simultánea con el periodista y/o traductor «allá»; lo mismo pero con el traductor «acá»; conductor en Buenos Aires tratando de adivinar qué están diciendo en Hollywood (vestido de frac); conductor en Buenos Aires tratando de adivinar qué están diciendo en Hollywwod (vestido de sport); transmisiones en SAP (segundo programa de audio), en inglés u castellano, muy útiles para quienes hablan inglés pero sometiendo a los televidentes no políglotas a alguna de las alternativas antes apuntadas. Desde el año pasado las trasmisiones vienen con subtitulado generado desde el canal que televisa la ceremonia, con resultados lamentables lindantes en lo risible e indignante a la vez. Entre otras «bellezas», se leyoó en el agradecimiento del director del mejor corto animado leer «dedico este premio a quienes se ensañaron conmigo, en especial mi querida esposa». Cuando Sidney Lumet (premio a la trayectoria) mencionó a todos los directores a los que «les robé ideas», la paciencia del subtitulador terminó en Coppola, porque cuando Lumet citó a Kurosawa, Dreyer y Fellini, entre otros, en la pantalla se leyó entre paréntesis «lista de nombres».


SUBTITULADO II

Resulta por lo menos curioso que en la era de la informática no haya otra solución que la instrumentada ayer: algún «bilingüe» teniendo a la vez que comprender qué dice Chris Rock en su casi ininteligible «slang» de los barrios negros de Brooklyn (barrio al que le dedicó su despedida al finalizar el show) y tipiando en castellano lo (poco) que logró comprender. El show está totalmente guionado de antemano. Entonces, parecería casi obvio que la solución sería traducir antes el guión, cargarlo en alguna computadora y colocar a algún operador de videograph para que vaya «soltando» los textos de acuerdo con lo pautado. Las únicas oportunidades en que el «videograph» pareció funcionar fue para arruinarle el momento a los televidentes, y a la vez cuestionar el « secreto» que encerrarían los sobres auditados por PriceWaterhouseCoopers. Varias veces el texto sobreimpreso se anticipó a la lectura del premio (el caso más notable fue el del premio al mejor actor protagónico: pudo leerse Jimmy Foxx tres segundos antes de que Charlize Theron pronunciara su nombre).

Dejá tu comentario

Te puede interesar