Avatares de la TV

Espectáculos

(31/10/2001) No se ve bien a «Sábado bus» de Nicolás Repetto. El público ya no lo acompaña como cuando estaba en Telefé (canal que le gana en rating sistemáticamente con «Gran hermano») y el ciclo ensayó fórmulas variadas para recapturar a la audiencia: ahora hacen cantar y bailar al chef y arman debates sobre política con modelos, deportistas y funcionarios. Pero lo peor que le ocurrió al programa de Repetto fue tener que convertirse en agente de prensa de las figuras de Canal 13. La última campaña fue para manijear «Telenoche investiga», a cuyos conductores debió magnificar Repetto ante el resto de los comensales. Así, «Sábado Bus» se transformó en el vehículo publicitario de lo que ese programa harían durante la semana. El público advierte eso y el resultado se refleja en la caída de rating.

Entre los buenos ciclos -hay que aprovecharlos porque escasean-sigue divirtiendo «Televisión registrada» en «América TV». En el último programa embistieron contra el inefable Baby Etchecopar, quien gracias a su «Angel de la medianoche» dejó material de archivo para la posteridad insultando a famosos y anónimos. En el compilado se lo vio a Etchecopar arremetiendo contra Raúl Portal y alabando a «Televisión registrada» (los comparaba como programas de bloopers), pero luego apareció el mismo Etchecopar visitando «El Portal de las mascotas» e insultando a los conductores de TVR.

Otro segmento de «TVR» se ocupó de los presuntos «brotes psicóticos» del participante Pablo en «Gran hermano», quien resolvió abandonar la casa por propia voluntad. No tuvo desperdicio ver a Soledad Silveyra abrazada con el «valiente» y el material de archivo donde la conductora se jacta: «Hay psicólogos a disposición de los chicos; de no haberlos, yo no estaría involucrada». En las escenas se veía cuando Pablo escuchaba voces, se sentía un mesías y predicaba ante los atónitos participantes de «Gran hermano».

En relación al «supuesto» guionado que hay detrás de todo reality, no sorprende que semejante revuelo en la casa donde pasa muy poco, haya ocurrido justo después del episodio sexual-festivo de «El bar», que lo puso en el centro la escena. En ese reality son habituales y explícitas las instrucciones, hasta tienen beepers para que la producción les diga qué hacer. Si de guiones se trata, el responsable del reality con actores, Enrique Estevanez, también salió a dar explicaciones sobre su programa, luego de una supuesta maniobra espontánea de Gisela Barreto.

Dejá tu comentario