Avatares de la TV

Espectáculos

Marcelo Tinelli se sigue valiendo de las parodias de los políticos americanos para llenar su programa diario pero no les da guiones. Y entonces es un absurdo. La semana pasada los «clones» de Néstor y Cristina Kirchner, Hugo Chávez, Inacio Lula Da Silva, Fidel Castro y Colin Powell estuvieron de adorno y hablaron de Tinelli en Europa, su nuevo peinado y su bronceado. El lunes cobraron algo más de protagonismo y actuaron en «El show del chiste». Pero es evidente que Tinelli no busca de ellos más que monólogos lavados y sin contenido, lejos de las hirientes imitaciones de Carlos Menem o Fernando De la Rúa de otros tiempos. Tinelli desmiente un pacto con Kirchner y le resta importancia al ofrecimiento de incursionar en «Canal 7» pero con estos «clones» tan decorativos (superados por los «minis» de Roberto Pettinato) termina siendo víctima de su propia invención.
 
•A una semana de su lanzamiento, «El show de video-match» sigue insistiendo en una autorreferencialidad bastante cargosa con la persona de su conductor, que se acentúa con los llamados telefónicos a famosos para comprobar si están mirando el programa. Y el chiste no viene saliendo bien. El primer día ensayaron comunicaciones en vivo con Mirtha Legrand, Mauricio Macri y Zulemita, y ninguno atendió. Sólo logró Tinelli comunicarse con su par Adrián Suar. Y siguió insistiendo el resto de los días con suerte dispar. Cuando el ego de los conductores es tan alto el interés del público es inversamente proporcional: el programa arrancó con picos de 38 puntos y su última medición fue de 25 (le sacó tan sólo cuatro puntos a Canal 13).
  
Algo parecido le ocurre a Mario Pergolini, aunque tal vez sea sólo un fenómeno estacional: se obsesiona en criticar a Tinelli y habla de su propio programa. También el contenido político de «CQC» se diluyó porque se evita ridiculizar al oficialismo.

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