29 de octubre 2003 - 00:00

Avatares de la TV

Aceptable debut el lunes a la medianoche para «La pregunta animal» («Canal 9») que marcó 4.5 puntos de rating pero perdió contra los noticieros: «Telefé» hizo 9.2 y dejó una décima atrás a Santo Biasatti con 9.1. El show periodístico de Gerardo Rozín (discípulo y desprendimiento de Mariano Grondona y Nicolás Repetto) es un reciclaje del pequeño segmento que él tenía en «Sábado bus», y que ahora estiró a media hora. En ese entonces, Rozín se las rebuscaba como productor periodístico de Repetto y realizaba una pregunta supuestamente incómoda a algún invitado. Sin embargo, el interrogante nunca terminaba siendo del todo desafiante. Algo similar ocurrió el lunes a la noche con el primer invitado, Gastón Pauls, que respondió con soltura a las pretendidas preguntas difíciles: «¿Tuviste relaciones con hombres?» (respondió que no), «¿Participarías de una marcha por la legalización de la marihuana?» (respondió que sí), ¿Sos morboso?» (respondió que depende).
 
•Parecería que resulta imposible evitar los temas de moda en un programa de televisión (marginalidad, sexo, violencia, hospitales), y centraron el ciclo en hablar de ellos. El mano a mano con el actor estuvo bien por la espontaneidad de Pauls pero los futuros invitados pueden resultar menos carismáticos. Hoy Rozín espera a la modelo Jimena Cyrulnik, pero mañana y pasado pueden ponerse interesantes. Van Horacio Guarany y el viernes Pappo.
  
El magazine «Doce corazones» de «Canal 13», iniciado hace un mes, intenta reflotar la tarde de la emisora del monopolio «Clarín». De hecho, superó en algunos puntos lo que marcaba Georgina Barbarossa (de 5 a 8 en promedio), pero el programa no termina de ser un híbrido impersonal. Con elementos de «Gran hermano», los recordados ciclos de Horangel y «Yo me quiero casar, ¿y usted»? tiene al frente a la simpática puertorriqueña Claribel Medina. Se trata de una variación esotérica y globalizada del programa que hizo famoso a Roberto Galán. Libremente inspirado en los exitosos «dating shows» norteamericanos («The Bachelor» y «The Bachelorette», entre otros), parece que olvidaron que ese género tiene leyes propias en la TV local, y el único que las comprendió cabalmente fue Roberto Galán, que batía récords de audiencia con sus casamientos. Incluso el moderno «Cupido» que emite «Much music» y que se dirige a los adolescentes resulta mucho más ajustado. Claribel Medina no está mal pero conviene verla como actriz cómica en tiras televisivas antes que en el papel de casamentera astrológica.

•E-24 (lunes a las 23, «Canal 13») no es un programa original. En Discovery Channel se puede ver «Sala de emergencias: entre la vida y la muerte», que muestra lo mismo en hospitales de los EE.UU. Y si se quieren ver muchos casos médicos, existe también Discovery Health, una señal completamente dedicada a la medicina. Pero E-24 muestra emergencias típicas de Buenos Aires que son atendidas en el Hospital Fernández, y sus emisiones no carecen de una buena exploración del vínculo que se entabla entre los médicos de guardia y los ocasionales pacientes, la mayoría de ellos de condición humilde. Desde los camilleros y el médico que viaja en la ambulancia hasta los enfermeros que reciben a los accidentados son interesantes de ver. Puede resultar fuerte o chocante sin duda, pero es buen ejemplo de adaptación local de un éxito americano.

Por la buena repercusión de «E-24», la productora de Mario Pergolini, «Cuatro Cabezas» ya diseña los próximos productos en la misma línea: producirán un ciclo similar pero con cinco hospitales en simultáneo y quieren extender el «reality» a las comisarías. Saldrían de ronda policial con los patrulleros y se instalarían en cárceles.

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