14 de junio 2006 - 00:00

Avatares de la TV

Marcelo Tinelli y su troupe desde Alemania.
Marcelo Tinelli y su troupe desde Alemania.
  • El cambio de horario en las programaciones, que comenzó afectando a televidentes y luego a productores con amenazas de Mario Pergolini mediante y quejas insistentes de Roberto Pettinato, llegó a los actores: Mariano Martínez, de «Telefé», abandonó su protagónico en «Alma pirata». Su renuncia obedeció al cambio de horario de emisión del ciclo, que pasó de las 21 a las 19 por su flojo rating. El actor se reunió hace unas semanas con los productores Cris Morena y Gustavo Yankelevich para forzar un regreso del programa al «prime time» bajo amenaza de dejarlo, pero el reclamo no fue escuchado por las autoridades del canal y precipitó la renuncia. También hubo otra deserción en «Telefé» aunque por razones de cartel: la actriz María Eugenia Tobal abandonó la novela «Se dice amor» porque su personaje estaba deslucido en relación al protagónico que le habría prometido «Telefé».

  • Pero la mayor preocupación de las emisoras por estos días es el nuevo paro del SAT (Sindicato Argentino de Televisión) anunciado para el próximo viernes, justo en el horario en que la Selección argentina jugará su segundo partido, a las 10, frente a Serbia y Montenegro. La medida será, como siempre, en reclamo de mejoras salariales. En las emisoras dijeron que esperan poder llegar a un acuerdo y transmitir el partido, tal como estaba previsto.

  • Triste la primera aparición de « Showmatch» desde Alemania, lo que se correspondió con su flojo rating de 23 puntos y nueva derrota contra «Montecristo» (26). No se comprende para qué tanta inversión en el envío de 40 personas sólo por « Showmatch» cuando muestran, como gran incógnita de la noche, a una persona disfrazada de mascota del Mundial y a Marcelo Tinelli pidiéndole opinión en lenguaje de señas. ¿Para eso viajaron? Tal sketch no amerita ser visto ni siquiera desde los estudios locales. Peor la troupe de Tinelli saltando y arengando sin novedades ni buen material. Sólo con esa pobreza tal vez alguien añore el concluido concurso « Bailando por un sueño», cuyo casting para la segunda parte comienza mañana. De los famosos confirmados están Santiago Bal, Miguel Abud y Rolo Puente.

  • Alejandro Fantino transmite «Fuga mundial» por «América» desde el pueblo donde reside la selección argentina. Resultó ingeniosa -dentro de lo que cabe- la nota del movilero Cayetano en Buenos Aires, mostrando la vida más allá del Mundial, en el momento en que jugaba la selección argentina su primer partido. Visitó cines, teatros y demás lugares para eludir la fiebre futbolera.

  • En «RSM» de «América» analizaban la «belleza» de los futbolistas argentinos. Luego presentaron a Toti Pasman y, como para seguir con el análisis corporal, Maju Lozano, Mariana Fabbiani y Florencia de la V lo invitaron a sacarse la remera y transmitir «en cuero». Durante varios minutos explicó la actualidad mundialista con el torso desnudo. Sólo van 5 días de Mundial y los recursos parecen propios de programas con años de antigüedad. Qué será para dentro de dos semanas...

  • Lo mejor del Mundial volvió a estar en «Duro de domar», con informes desopilantes sobre la triste labor de casi todos los movileros en Alemania y el destacado de cada día: el show de Bilardo y Bambino Veira en las medianoches de Fox Sports. Tampoco faltó lo que todo el mundo comenta: Leonardo Franco y su conducta despreciativa hacia los periodistas en conferencia de prensa, con una actitud tan soberbia que se ganó el rechazo no sólo de la prensa sino de los espectadores. El comentario del panel de Roberto Pettinato fue atinado: «El trabajo de los jugadores no es sólo ir a jugar al Mundial sino poner ganas en las conferencias de prensa. No son tantas y se turnan de a dos jugadores por vez para no saturar».

  • En «Por el mundial» de «Telefé», que reemplaza a «Por el mundo» con conducción de Marley, recorrieron los diferentes paisajes de la Copa del Mundo. Hubo tiempo además para visitar un sex shop, esta vez junto a Verónica Lozano, en una escena que terminó del modo burdo en que terminan todas las notas de Marley: ambos vestidos con preservativos gigantes y el comentario sutil «Me parece que oficialmente soy un forro».

  • Otro de los buenos informes del Mundial estuvo en «Televisión registrada» gracias a la burla de los programas sobre las coberturas. El repaso del archivo destacó contradicciones y también halló perlitas, la más llamativa fue la de «Canal 9»: en la previa del primer partido de Argentina, sus conductores, Martín Liberman y Héctor «Bambino» Veira, estaban en la puerta del estadio, y no recibieron justamente elogios por parte de los argentinos circunstanciales que por allí pasaban.

  • Continúa bien el programa de investigación judicial «Fiscales» de María Laura Santillán. La semana pasada entrevistó en la cárcel al afamado delincuente «Gordo Valor», jefe de la denominada « Superbanda». Antes historió los atracos realizados por el grupo, en el estilo semidocumental actuado. Valor lucía bien vestido, es de correcto hablar y respondió todas las preguntas con soltura, aunque sudaba notoriamente. Dijo que todos sus compañeros eran «buenas personas a pesar de dedicarse al robo, nobles, respetuosos de los códigos». «¿Cuáles son esos códigos?» quiso saber Santillán. «Lealtad, cuidado por la familia de los compañeros, no matar sin necesidad. Porque nosotros evitamos matar siempre que pudimos». Santillán le recordó que la primera vez que fue detenido se debió a la delación de un compañero que «se quebró» durante un interrogatorio policial. «Sí, y eso es lo peor que te pueden hacer,venderte» dijo Valor. La única pregunta que lo dejó pensando y con la mirada fija en su interlocutora fue si es cierto que tiene una fortuna escondida en algún lugar secreto. Se mostró un video de la madre, quien aseguraba que el hombre no tenía un centavo, y Valor, sin conocer esa declaración, respondió lo mismo.

  • Sorprendió un especial norteamericano dedicado a pilotos de series televisivas que finalmente no vieron la luz. Algunas bizarras, otras ridículas o de argumento en extremo trivial, sirvió para comprobar que en todo país con cadenas competitivas sucede lo mismo que en nuestro medio. Pudo verse a Keanu Reeves interpretando a un atildado mozalbete quejoso de California. En otro, a una chica «Terminator», genéticamente diseñada, que podía inclusive volverse transparente, y del que llegaron a rodarse tres capítulos, aunque no funcionó. Pero el serial más estrambótico de todos era el protagonizado por un enano, detective aficionado a resolver casos, estilo Simon Templar o Mannix y que, como ellos, seducía mujeres hermosas y derrotaba rivales musculosos. Un disparate total. Lo lamentable es el horario de algunos de estos programas, tan tardío que sólo son disfrutados por los noctámbulos.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar