Mónica Gutiérrez y Guillermo Andino
protagonizaron uno de los bloopers
de los noticieros esta semana.
Se postergó por segunda vez el lanzamiento del canal de noticias C5N, de Daniel Hadad, por cuestiones técnicas y se espera su debut para el lunes 6. Irá en el Canal 5 de Cablevisión y Multicanal, donde se emitía «Encuentro», que pasará al número 15. El Gobierno le sigue bajando el pulgar a Daniel Filmus (dirige « Encuentro») luego de que perdió la Jefatura de Gobierno porteña en manos de Mauricio Macri y aceptó contentar a Hadad en su nuevo emprendimiento, que surge finalmente para los meses fuertes de campaña política en vistas a las presidenciales de octubre. El flamante canal convierte a la Argentina en país récord con señales noticiosas y periodísticas locales. Los 9 canales aparecen en la programación en el siguiente orden: «América 24», «Canal 26», «C5N», «Crónica TV», «CNN en español», «TN», «Metro» y «Magazine», a lo que hay que añadir las extranjeras. Hadad quiere desbancar a «TN» del liderazgo, que comparte de cerca «Crónica TV». Esta última salió a recordar a sus televidentes: «Crónica TV, el más imitado pero jamás igualado», musicalizado por una orquesta que toca en vivo la clásica marchita de la emisora de las primicias.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Canal 13" ganó el rating promedio de julio luego de más de cuatro años en los que perdió contra «Telefé» y vanos intentos hace casi dos décadas de quitarle el firme liderazgo. Los datos arrojaron en Julio un promedio de 14.4 para «Canal 13», 13.9 para «Telefé», tercero fue «Canal 9», con 4.7 y a una décima quedó «América con 4.6, lo que espera revertir esta emisora con novedades como «Lalola». Para contrarrestar la nueva novela de «América», «Canal 9» anunciará la semana próxima el lanzamiento de series de « Televisa», gigante mexicano que desembarca en Argentina pero no con culebrones sino con series en formato fílmico.
En cuanto a canales de noticias y noticieros, hay muchos pero saturaron ayer con el bebé Eduardito, el robo en una capilla en Mendoza de una campana de 150 kilos y lo que faltaba: la reaparición de Diego Maradona diciendo que tiene que seguir trabajando pues no está «hecho» económicamente. En todos los noticieros cansaron con la mujer que denunció que el viernes pasado le habían robado a su hijo, «Eduardito» tal el nombre que adoptaron los medios, y discutió con movileros y conductores que acosaban con «dudas que existen en torno a la investigación». Más bloopers de noticieros: en «América noticias» emitían un informe sobre mitos urbanos y se referían al gastado tema de la comida china «¿Se ganaron la fama o es un boicot de los gastronómicos locales?» se preguntaban. Pero luego de recorrer locales la conclusión del movilero de Mónica Gutiérrez era: «No es fácil cazar una rata, así que es difícil que este mito sea cierto. Ahora bien, una vez encontraron una dentadura postiza en la comida». En «Telefé noticias» cubrían «La gran muestra del campo» desde La Rural. Lo llamativo era que en lugar de mostrar stands autóctonos o vinculados con las vacas o los cultivos, se veían perros adiestrados. Y en «Telenoche» se dedicaban a los cowboys a caballo que pretendían emular al far west norteamericano.
Avatar extrapantalla, de la vida real: en Ezeiza hubo enojo colectivo contra Mario Pergolini, cuando la semana pasada aguardaba junto a su esposa, hijos y mascota el embarque de su vuelo rumbo a Miami. Para sorpresa de cuento de Julio Cortázar «Las babas del diablo».
La fama que le granjeó esta película también provocó que (como le había ocurrido a David Lean con «Doctor Zhivago»), fuera convocado por el cazador de talentos de la época, Carlo Ponti, quien le propuso una producción a rodarse en los Estados Unidos. Antonioni tuvo buena fortuna en este caso, ya que de ese acuerdo nació un auténtico clásico de los '70 sobre el inconformismo juvenil, «Zabriskie Point», que llegó a todas las pantallas del mundo.
Esta película, producida por la MGM, fue de alguna forma el cierre virtual de la carrera de Antonioni de acuerdo con un estilo y una continuidad. Desde entonces, cada una de sus nuevas incursiones en el cine fueron esporádicas, distantes entre sí, fuera de «corpus».
En 1975 rodó, también en los Estados Unidos y para Ponti, la irregular «El pasajero» con Jack Nicholson y Maria Schneider, la starlet de fugaz vigencia después de «Ultimo tango en París». Hizo un documental sobre China, «Chung Kuo»; un primer experimento rodado en video, «El misterio di Oberwald», y en 1992 «Identificación de una mujer», última de sus colaboraciones con Monica Vitti. Sus dos últimas colaboraciones para el cine, más humanitarias que de auténtica participación luego de su derrame cerebral, fueron «Más allá de las nubes» (2000), que codirigió Wim Wenders, y el film en tres episodios «Eros», junto con Steven Soderbergh y Wong Kar Wai.
Dejá tu comentario