7 de noviembre 2001 - 00:00

Avatares de TV y radio

Aun con culpa, hay que reconocerle ingenio a la producción de «Videomatch» cuando de torturar y humillar al prójimo se trata. El lunes se pudo ver la horrible pesadilla que vivió un hombre en el segmento acertadamente llamado «El peor viaje de su vida», gracias a la complicidad (traición, más bien dicho) de su esposa. Aunque ya en el ómnibus que los llevaría a ambos a visitar el «Mundo Marino», el hombre fue victimizado de todas las maneras posibles, lo peor para él y más gracioso para el televidente todavía estaba por venir. Ya en el acuario, delfines, orcas y focas lo vapulearon sin piedad hasta sacarlo, razonablemente, de quicio. Tanta fue la bronca de este hombre que, cuando empezó a repartir trompadas e insultos, su mujer esquivó lo primero pero no se salvó de un violento empujón y un «¡salí, vos también, boluda! Eso sí, después se lo vio en el programa mandando saludos a toda la familia y aceptando de buen grado su bien ganado crucero por Brasil.

Con altibajos, entretiene «Cuatro amigas», orbitando alrededor del sexo, el desengaño amoroso y la amistad. También es cada vez más evidente el intento de parecerse a la serie norteamericana «Sex and the city» (ganó el Emmy a la mejor comedia) donde las protagonistas presentan rasgos de personalI dad bien definidos y a la vez antagónicos a los de sus compañeras. El último programa de «Cuatro amigas» fue más verosímil que aquel protagonizado por Mirtha Busnelli, en que se exageró su dificultad de relacionarse con el sexo opuesto y la obsesión de la mujer con la dietas y el gimnasio. En este capítulo en cambio, Paola Krum (una diseñadora fashion que vive el sexo sin prejuicios) se involucraba con un hombre casado (Daniel Fanego), quien a su vez mantenía con su esposa una relación liberal, de amantes blanqueados y secretos.

Como para atenuar la insufrible campaña de prensa que se hace en «Sábado bus» de los programas de «Canal 13», Nicolás Repetto le dio amplia difusión al reality show «Popstars», de «Azul Televisión». Invitaron a la vocalista Magalí Bachor -la que les enseña a cantar a las adolescentes que sueñan con ser Britney Spears-pero el resultado fue risible: la mujer dividió a los invitados en grupos de tres y los hizo cantar. Si bien estaba presente el cantante Chichi Peralta, el resto de los invitados (Gustavo Garzón, Evangelina Salazar y Guillermina Valdez, entre otros) desafinaron a gusto. Ahora no sólo hay que soportar el griterío de «Popstars» y la televisación de adolescentes aprendiendo canto y baile, sino que incentivan a deportistas o modelos a mostrar su impericia en la música. Los televidentes, espantados.


Los pastores evangelistas están a punto de cerrar un acuerdo con la productora de señales Pramer S.A. (de Liberty Media) para afincarse en su canal CVN. Según trascendió, la negociación entre un grupo de telepredicadores y la empresa se desarrollaba por carriles bastante aceitados (después de todo, son tiempos difíciles para la TV) hasta que comenzó a discutirse la cuestión horarios. Pramer habría ofrecido horarios considerados semimarginales (después de la medianoche, la mañana de lunes a viernes), pero quienes negocian en nombre de los pastores se habrían puesto firmes e insistirían en que les den -por el dinero que están ofreciendo, que no sería poco-los «time slots» centrales. Hasta ahora esas franjas están ocupadas por programas periodísticos, pero dada la retracción en la facturación publicitaria que se agudizó en los últimos meses, muchos de ellos registran importantes atrasos en el pago del espacio, o directamente están a punto de ser levantados. Pero otros, que están al día, podrían verse obligados a migrar hacia PyE o Plus Satelital, otras dos señales de Pramer.

«Si funciona, no lo arregles» es un viejo dogma que debería ser aplicado en toda circunstancia. No ha sido el caso de los directivos de la estación de FM Gen 101.5, que hasta la semana pasada era un oasis de buena música en un dial dominado -sobre todo en el horario matutino-por el «progresismo» vernáculo. La estación estaba registrando excelentes ratings, sobre todo en la franja ABC 1 de 25 a 45 años, o sea los principales consumidores. A pesar de estos datos, desde el lunes la música fue reemplazada por un «programa» que quiere competir con el resto del «progresismo» pero desde la misma postura política. Entonces, los buenos temas pop y rock de los años sesenta a ochenta dieron paso en Gen 101.5 a un columnista de cine que ya desde su primera aparición en el aire se dedicó a «bajar línea» contra «los yanquis» (pronunciado «shanquis»), o a «chistes» como el del conductor pidiéndole -pícaro-a su «columnista» de deportes que repita el nombre del etíope ganador de la maratón de Nueva York (respuesta: «¡Sos malo, eh...!»). Todo matizado, desde ya, con la lectura de artículos aparecidos en todos los diarios pero como si fueran investigaciones de producción propia. Lamentable.

Dejá tu comentario

Te puede interesar