BAphoto inauguró online su brillante edición 2020

Espectáculos

La Argentina es dueña de una larga tradición de fotógrafos. Las grandes estrellas llegaron escapando de la guerra y ejercieron notable influencia.

La decimosexta edición de BAphoto, la feria porteña especializada en fotografía, inauguró ayer su versión virtual. A través de los años la Feria consolidó el interés y los conocimientos de un público lego en esta materia, y comenzaron a llegar los compradores de aquí y toda Latinoamérica. A partir de la pandemia, el presidente de la Feria, Diego Costa Peuser, creó una plataforma digital a medida de la Feria, que supera el standard de las que prosperan por el mundo. Hoy puede ofrecer al visitante diversos programas y espacios, como un Gallery Show, con 80 galerías de arte separadas entre Vintage y Emergentes. Luego, las proyecciones del Cine Club y, dentro del PlayRoom, un proyecto curatorial dedicado al Foto Estudio Luisita, una casa de fotografía emblemática para la cultura popular argentina que retrató a nuestras divas del cabaret.

La prueba de fuego para Costa Peuser fue la reciente edición online de PArC, Perú Arte Contemporáneo en Lima. Allí mismo, lejos de simplificar la Feria, convocó a todos los actores del arte, mantuvo las diversas secciones y sumó Solo Project y, NEXT, dedicadas a las figuras emergentes. El precio de venta de las obras estaba entonces a la vista y al igual que en la actualidad, un botón de contacto comunica al visitante con el galerista. En el territorio local, con una cuarentena casi eterna, los galeristas argentinos se han vuelto expertos en el trabajo virtual. Primero fue arteBA online, luego las ediciones mensuales de Otra Feria y la presencia en algunas extranjeras. Si en un primer momento los galeristas subían demasiadas obras a los stands, al interactuar con el público aprendieron a evitar la distracción y confusión que genera la desmesura. En BAphoto la selección, finalmente necesaria, corre por cuenta de los curadores.

Francisco Medail comenzó como curador y hoy es el director artístico, encargado de definir programas, contenidos y convocar a curadores invitados. La Feria comenzó hace unos días con LiveTalk, un ciclo de charlas donde se destaca Gabriel Valansi como lúcido entrevistador que habla de la colección “posible” del cordobés José Luis Lorenzo, el conjunto “inteligente” de Ella Fontanals-Cisneros y, entre otros, habla con Jean Louis Lariviére que se apresta a fundar un museo en el barrio de La Boca. El cuadro dentro del cuadro se llama una sección dedicada a la fotografía de fin del siglo XIX y principios del XX con figuras como Christiano Junior o Martín Chambi entre muchas, reunidas por Roberto Vega.

La marea global y la facilidad del acceso online trajo a varios amigos de antaño como el galerista colombiano Fernando Pradilla, la argentina radicada en Miami, Diana Lowenstein, o la paulista Luisa Strina, una amante de nuestro arte.

La Argentina es dueña de una larga tradición de fotógrafos talentosos, las grandes estrellas llegaron escapando de la guerra y ejercieron una notable influencia. Recorrer la Feria resulta sumamente placentero. A los clásicos Anatole Saderman y la bailarina y artista visual Biyina Klappenbach, se suman los nombres de Humberto Rivas, Alicia D’Amico, Annemarie Heinrich, Grete Stern, Boleslaw Senderowicz, Juan Di Sandro, George Friedman, Pepe Fernández y las generaciones que les siguen como, Alicia Sanguinetti, Ricardo Sanguinetti, Marcos López, Juan Travnik, Alejandro Kuropatwa, Alberto Goldenstein, Adriana Lestido, Facundo Zuviría, Marcos Zimmermann, Gabriel Valansi, Res y muchos más.

Hay una serie de retratos tomados de la vida cotidiana por Bruno Dubner que se destacan por su condición verídica y casi documental. Todas las fotos llevan un mismo título, “Una mañana de diciembre”, y están tomadas en 1919.

No obstante, hay una imagen que, si bien participa del bienestar que procura esa mañana cálida, luminosa y soleada, ostenta, a la vez, una marcada apariencia ficticia. La foto en blanco y negro representa a dos mujeres, una blanca y la otra negra. La intensidad del contraste y su belleza atrae con fuerza el ojo del espectador que, sin proponérselo, analiza la amabilidad de los gestos, la soltura de la semisonrisa, mientras trata de adivinar el motivo de ese encuentro. El título de la foto, la edad justa entre la juventud y la madurez, las miradas ocultas por lentes oscuros, acentúan la curiosidad del espectador. La feria estará abierta hasta el 15 de diciembre.

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