28 de octubre 2005 - 00:00
Belleza y misterio en obras de Delia Cugat
-
Lali y Miranda! presentaron "Bailar o Morir", el primer single de su nueva colaboración
-
Últimos días en Netflix: la aclamada serie de viajes en el tiempo y videojuegos que abandonará la plataforma
El aire melancólico y distante de los personajes es un rasgo distintivo en las bellas obras
de Delia Cugat, y despiertan la curiosidad del espectador por las historias que ocultan.
• En 2002 señalábamos que Eduardo Giusano (Córdoba, 1931) se alejaba paulatinamente de lo anecdóticonarrativo. Con excepción de «La Visita» (2005), una mujer al volante en coche descapotado que parece «llevarse los vientos» y alguna que otra silueta en ciertos paisajes recientes, éstos se han abstractizado.
La conexión de este artista con el paisaje es permanente, sólo que siempre lo ha insinuado a través del color, muchasveces violento. Esta vez es un protagonista casi excluyente: los amarillos son más luminosos, los azules más cercanos a la nocturnidad, esa límpida nocturnidad cordobesa, traspasados por ramas en primer plano, es decir, Giusano no abandona los elementos de la naturaleza pero los pone para demostrar que no puede olvidarlos. En «Paisaje Naranja» (2005) interrumpe la línea de horizonte para encerrar el color dominante. « Paisaje con luna azul», las pinceladas gruesas, oblicuas, las manchas, nos sitúan en ese complejo colorístico como en una vista aérea lo que también contribuye a dinamizarlo. No se puede dejar de señalar «Paisaje Horizontal», uno de los cuadros más intensos de la muestra.
Hace poco se anunció internacionalmente una suerte de «regreso a la pintura», nos alegramos que de la Argentina nunca se haya ido. Podemos estar orgullosos de lo que aquí se gesta y en el caso de Giusano, un artista que elude la repetición y que nos regala actualmente una serenidad bienvenida. Clausura el 1 de noviembre. Fundación Mundo Nuevo (Callao 1870, P.B.)


