30 de marzo 2007 - 00:00

Cannes eligió el nuevo "Aniceto"

HernánPiquín, elnuevo Aniceto:«Yo no habíavisto lapelículaoriginal, yLeonardoFavio me pidióque no lohiciera hastaquetermináramosde filmar».
Hernán Piquín, el nuevo Aniceto: «Yo no había visto la película original, y Leonardo Favio me pidió que no lo hiciera hasta que termináramos de filmar».
"Leonardo Favio le pidió mi teléfono a Lino Patalano y me citó. Yo no sabía para qué quería verme. Sólo me pidió que fuera con el pelo recogido hacia atrás y que llevara camisa blanca. Cuando llegué, me estaba esperando con una cámara, directamente. Me dijo que siguiera su mano, que mirara hacia tal o cual dirección. Después, cuando cortó, me preguntó si yo quería actuar en una película suya".

Así recuerda hoy el bailarín Hernán Piquín cómo se convirtió, repentinamente, en el protagonista del regreso de Favio al cine, quien no estrenaba una película desde «Gatica» (1993), sin contar el documental no exhibido comercialmente «Perón, una sinfonía del sentimiento» que subvencionó Eduardo Duhalde en sus años de gobernador.

Piquín, quien a partir de hoy y hasta el domingo regresa a la temporada del Teatro Colón (en el Alvear, donde bailará «La Bayadera», de Minkus-Petipa, y el «Bolero», de Ravel-Zartmann), es el personaje central de «Aniceto», cuyo rodaje comenzó a fines de 2005 y cuya edición definitiva entra en estos días en sus tramos finales. Favio siempre se tomó su tiempo. El film comenzó como una versión musical del clásico del mismo director «Este es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más...» (1966), aunque durante el rodaje Favio (algo habitual en él) modificó un tanto su idea. Lo explica el propio Piquín:

Periodista: ¿Ya vio la película?

Hernán Piquín: Sí, la vi en lo que se llama «doble banda», y me ha maravillado.

P.: ¿Usted había visto la película original?

H.P.: No. En cambio sí había visto otras películas de Favio de los '60. como «Crónica de un niño solo», pero no «El romance del Aniceto...». Cuando Favio lo supo, me pidió a mí y a mis dos compañeras en el film, Natalia Pelayo, que hace a la Francisca, y Alejandra Baldoni, que hace a la Lucía, y que tampoco la habían visto, que tratáramos de no hacerlo, que cuanto menos supiéramos mejor. Es al revés de otros directores, que prefieren que sus actores vean todo lo posible sobre el tema que van a hacer aunque no se trate, como en este caso, de una nueva versión. A Favio le encanta lo natural, lo espontáneo, tal como es él.

P.: ¿Y después la vio?

H.P.:
Tampoco... Sigo sin verla. Estoy esperando ansiosamente a que se estrene, y después la veré.

P.: ¿Cómo está Favio?

H.P.:
Está muy bien. Está haciendo gimnasia, está contenido. Se lo ve feliz. Me habló hace poco para anunciarme que el Festival de Cannes había seleccionado la película, de modo que fue otra gran noticia. Allí estaremos.

P.: Entonces, la misma historia de «El romance...» está contada ahora sólo con el lenguaje de la danza.

H.P.: No tanto. Cuando empezamos a filmar los pas de deux, los números solistas o las escenas de conjuntos, Favio nos dijo un día que él necesitaba agregar diálogos, y nos preguntó si nos atrevíamos. ¡Por supuesto! Al principio eran sólo unas pocas escenas, y al final terminaron resultando la mayor parte, de manera que la película terminó siendo un musical con diálogo.

P.: Y sin un guión estricto seguramente...

H.P.: Así es. Antes de empezar, Favio me dio a leer un guión, por supuesto, pero me dijo que no me preocupara por memorizarlo ni mucho menos. «Yo te voy tirando letra», me dijo. Y muchas veces esa letra la iba improvisando, le salía sola en función de la escena y del clima que hubiera en ese momento en el rodaje.

P.: ¿Quiénes participaron en la música, la coreografía..?

H.P.: Las coreógrafas son Margarita Fernández y Laura Roatta, que trabajaron conmigo en «Hernán Buenosayres», y la música es de Iván Wyszogrod.

P.: ¿Usted ya había tenido una pequeña experiencia en cine en «Matrix II», verdad?

H.P.: Así es, fue una brevísima participación, que ni siquiera figura en los créditos. Y ahora, el hecho de haberme lanzado a actuar y no sólo bailar, me dio más seguridad como para pensar en no abandonar este otro camino. Por ejemplo, me han propuesto participar en la película que Richard Gere vendrá a hacer el año que viene a la Argentina.

Entrevista de Marcelo Zapata

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