Andrés Ciro Martínez se presentó este sábado en el Estadio Vélez, con localidades agotadas, como había ocurrido un año atrás. Y en un repertorio lleno de guiños a viejos piojosos -”Angelito”, “Llevatelo”, “Cruel”, el no tan habitual “Motumbo”- acercándose al final del show presentó a un viejo conocido que generó una explosión inmediata en el público.
“Voy a invitar a un viejo amigo para que cante un tema que él compuso”, anunció Andrés antes de hacerlo por su nombre. “Piti Fernández”. La referencia al guitarrista de Los Piojos, con quien había tenido algunos cruces públicos tras su salida del grupo y posterior separación, sorprendió y generó un inmediato coro de miles de almas con el refrán de siempre, cruza de reclamo y expresión de deseos.
El tema en cuestión fue “Bicho de ciudad”, uno de los hits de Civilización, último disco de estudio del grupo (2007). “Se lo quiero dedicar a la mamá de Ale, que le gustaba mucho este tema”, apuntó el cantante en relación a la madre de su hijo menor. Se abrazó con el compositor del himno, un abrazo que esperaban todos los piojosos, y dio inicio al tema. Piti cantó las partes del estribillo, jugó con los guitarristas persas (Juan Gigena Ábalos y Rodrigo Pérez), se llevó la mano al corazón, contuvo las lágrimas lo que pudo. Ciro, naturalmente con la voz líder y acompañó con la percusión y la emoción. Los fans lo cantaron más fuerte que nunca, algunos con lágrimas, sintiendo que hacían fuerza para hacer realidad sus deseos.
“Gracias Ciro, gracias Persas”, dijo Piti al finalizar, apuntando al anfitrión a su manager y a su banda. Pero no se fue, y sumó su guitarra eléctrica para otro de los últimos hits del grupo de Palomar, “Pacífico”. Ahora sí, un nuevo abrazo, ese que esperó 15 años, y el concierto siguió según lo planeado. Hacia dónde disparará este reencuentro, nadie lo sabe.
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