10 de octubre 2005 - 00:00

Coincidencia de muestras en una activa Patagonia

La muestra colectiva Atmósfera es un proyecto multidisciplinario de Matilde Marín. La video-instalación está dedicada a explorar cinco puntos límites del mundo.
La muestra colectiva "Atmósfera" es un proyecto multidisciplinario de Matilde Marín. La video-instalación está dedicada a explorar cinco puntos límites del mundo.
Río Gallegos - En algunas regiones de la Argentina, la educación, la labor artística e intelectual y el cuidado del patrimonio, mantiene su nivel de excelencia con proyectos dedicados sobre todo a la enseñanza. Todavía existen lugares donde, con el objetivo de preservar y estimular la tenencia de nuestros bienes culturales, se promueve el trabajo, el estudio y la investigación.

Mientras en Buenos Aires se multiplica el derroche de los dineros públicos en gastos extraordinarios, en el interior pareciera que pueden sobrevivir sin convertir la cultura en mercado o espectáculo.

En Santa Cruz, que tiene menos de un habitante por kilómetro cuadrado (0,7 para ser precisos), en medio de un paisaje agitado por vientos que nunca cesan, donde la población padece temperaturas extremas, la cultura forma parte de las necesidades primarias de jóvenes y adultos. El Complejo Cultural ubicado en Río Gallegos y los numerosos centros diseminados por toda la provincia, como el de Caleta Olivia, con su teatro, cine y auditorio, vienen a satisfacer estas necesidades.

La historia del Complejo Cultural es reciente, se inició en 1997, con la recuperación de un bello edificio de 1920 que en sus orígenes fue el Hospital Regional. A partir de la creación del Museo Regional se pudieron preservar las importantes colecciones de paleontología, geología e historia que hoy se están incrementando. Recién en 2000 se agregaron al Museo la Biblioteca Provincial, la Escuela de Danza, el espacio de Recursos Audiovisuales, que cuenta ya con su propia radio, el Archivo Histórico, un interesante Mercado de Artesanías y las inmensas salas de Artes Visuales.

La semana pasada, en estas salas, apenas culminó el Primer Festival de Arte Electrónico que convocó artistas internacionales y de todo el país, se inauguró la muestra colectiva «Atmósfera», un proyecto multidisciplinario de Matilde Marín. La video-instalación, dedicada a explorar cinco puntos limites del mundo, incluyó en febrero de este año un encuentro en el Cabo Vírgenes, con el objetivo de grabar testimonios frente a ese lugar extremo que es el Estrecho de Magallanes.

Luego de ser expuesta en la Fundación Federico Klemm de Buenos Aires, «Atmósfera» regresó a Río Gallegos. La exhibición incorpora a las imágenes de ese confín del mundo cuya sola y exorbitante dimensión intimida, obras, información, impresiones y reflexiones sobre el lugar de artistas, biólogos, pensadores, historiadores, críticos, educadores e intelectuales, dedicados a analizar esa experiencia límite.

Como explicó
Marín durante la presentación de la muestra: «El proyecto consiste en el cruce de las miradas, la local, de los residentes en la región, y la mía, que llega desde afuera buscando comprender el significado y las singularidades de este lugar». Los artistas patagónicos que participan de la muestra son Julio Aguirre, Mónica Alvarado, Gustavo Groh, Horacio Córdoba, Betina Muruzabal, Adriel Ramos, Liliana Solari, Adriana Opacat, José Luis Tuñón y Sonia Cortez, quien además tiene a su cargo, la dirección de Artes Visuales del Complejo Cultural, y brinda un buen ejemplo de gestión llevado adelante por una artista.

Cortez
, a cargo del espacio desde sus inicios, conoce desde adentro las necesidades de una comunidad donde los artistas son cada vez más numerosos. Desde 1999, con un presupuesto estrecho pero digno, sostiene un extenso programa con ritmo sostenido de dos muestras al mes, a las que se suman talleres, clínicas y seminarios que se suceden sin pausa. Orientada a cerrar el abismo que separa a Buenos Aires del interior y los circuitos internacionales, la gestión del Complejo contempla la participación de los artistas locales en ferias como arte-BA, en la que expuso este año un grupo de artistas seleccionado por el curador Rodrigo Alonso, o Expotrastiendas, que se inaugura este mes con la llegada de santacruceños a cargo de la curadora Corinne Abadi. si bien en estas salas se vieron recientemente obras de varios artistas consagrados como Soldi, Horacio Zavala, Margarita Paksa o Marie Orensanz, el arte contemporáneo comenzó a ocupar un lugar preferencial, dada la avidez que suscita en Santa Cruz, como en tantas otras provincias del país. Lejos del «ruido» porteño, se percibe con mayor claridad que la producción contemporánea brinda respuestas a las necesidades espirituales e intelectuales del espectador. En primer lugar, porque más allá del placer estético que pueda deparar, el arte contemporáneo habla sobre la complejidad del mundo de nuestros días, plantea interrogantes, estimula la participación activa del espectador y le demanda que se sensibilice y reflexione.

En Río Gallegos, al igual que en Posadas, Tucumán, Neuquén o Rosario, se ha pensado en una política cultural de base, cuya meta, al igual que los esfuerzos personales de los operadores culturales, es a elevar la calidad de vida de la gente.

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