20 de diciembre 2002 - 00:00

Comedia uruguaya más pintoresca que buena

«El Chevrolé» (Uruguay-Argentina, 1998, habl. en español.) Dir.: L.Ricagni; G.: L.Ricagni, M.Rosenkoff; Int.: J.Esmoris, P.Vega, R.Rada, L.Masliah, T.Rivero, A.Mazzarelli, H.Fattoruso, H.Buscaglia, P.Cipolatti.

El viejo personaje del cuentista Mauricio Rosenkoff, El Gran Tuleque (aquí encarnado por Jorge Esmoris), sale de la cárcel, marca un gol, arma un avioncito de papel, reencuentra su achacoso BelAir de tracción a sangre, y convoca a sus viejos compañeros de las locas noches musicales ( Rubén Rada, Macunaíma, Leo Masliah, Hugo Fattoruso, Carlos Villavicencio, Horacio Buscaglia). Juntos participarán en una guerra de bandas (conducida por Pipo Cipolatti), para brindarle a una virgen macumbera lo que ganen.

Pero también están la poco angelical Angela (Pastora Vega), que no es virgen, su rufián ( Tabaré Rivero), varios otros grupos (Peyote Asesino, Abuela Coca, Plátano Macho, etc., lástima que apenas se los vea), un blanqueador de dinero colombiano, una valija con medio palo verde, un travesti, el espectáculo de las llamadas, el del iemanjá, el pintoresco (para quien no vive ahí) Barrio Sur de Montevideo, el barcito donde para Canario Luna, etc., etc. Acaso todo esto explique por qué, al estrenarse en Montevideo hace ya cuatro años y tres meses, esta película medio clipera y bastante loca, más pintoresca que buena, enseguida hizo un promedio de 10.000 espectadores por sala.

Acá tal vez hubiera hecho alguna cifra decente, pero nadie le tuvo mucha fe, y así pasaron los años, con las latas arrumbadas en una distribuidora. De golpe, cuando ya parecía fiambre, alguien la sacó y acaba de estrenarla, de un día para otro, sin mayor promoción ni expectativa. Quizás especularon con un efecto nostalgia, tipo «¿Sabés nadar?», que también pasó sus buenos años en el fondo de un depósito, y al salir la gente la recibió con el cariño de quien reencuentra algunas cosas de una perdida juventud -igual que ocurre con esas cintas que aparecen en televisión, aunque sean flojas. La vieja movida oriental, el Uruguay que algunos añoran, sobre todo en verano...

O quizá simplemente especularon con recibir algún subsidio de sala, ya que se hizo en coproducción con Argentina.

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