Decastelli bucea en la infinitud de su material

Espectáculos

El artista hizo del cartón corrugado una vía de expresión de insospechadas formas.

En el libro dedicado a Osvaldo Decastelli (2011), este destacado artista visual señaló que “el cartón está atravesando toda mi obra. Me interesa no quedarme en fórmulas logradas sino ver hasta dónde el material da. Por momentos es soporte, en otros, es materia…”. A propósito del material, Robert Rauschemberg, dijo que “todo material tiene su propia historia incorporada en él, no existe tal cosa como un material mejor que otro...”

Decastelli está definitivamente asociado al cartón corrugado, producto industrial que proviene de la celulosa. Su estructura está dada por tres papeles misioneros, uno central con ondulación de configuración geométrica, pegado a otros dos, planos, que hacen las veces de tapa. Es consistente, rígido y duradero, se entrega sin pretensiones al paso del tiempo.

Decastelli, alrededor de 1984, descubrió las infinitas posibilidades de este material con el que realizó carteras, zapatos, cajas, figuras humanas, sillas, abanicos, libros-objeto, pequeños muebles. En ese largo peregrinar llegó a lo que podría llamarse una sofisticación: radiografiar el material, pasarlo al bronce y mostrar su capacidad de escultor, cuya técnica y formación sólidas en distintas disciplinas se las debe a artistas como Batlle Planas, Iommi, Labourdette y Balduzzi. Pero también abordó la fotografía y el arte sonoro. A través de este medio registró hasta en su más mínimo detalle las porosidades y rugosidades de un material que manipula con gran destreza.

Esto es lo que puede verse actualmente en la muestra “Between Us” (Entre nosotros) bajo la curaduría de Daniel Fischer que en su texto acuñó la expresión “corrugated art”. Esta muestra es cumbre en el desarrollo estético de este incansable experimentador de la esencia de un material industrial que en sus manos dejó de ser considerado pobre.

Lo primero que llama la atención al entrar en la sala principal de la galería es una cortina de 11 metros que bloquea la pared. Un bloqueo perturbador, en primer lugar por el cromatismo: una conjunción de ocres y negros, de gran densidad, hendiduras, formas irregulares que invade el espacio y obliga a hacerse preguntas de carácter existencial.

Decastelli podría ser considerado un escultor minimalista, creador de la escultura–objeto como Robert Morris o Donald Judd; también un artista textil como puede verse en el tratamiento de los pliegues de una lámina de cartón corrugado a la entrada de la galería ya que lo textil se basa en que el material es vegetal.

También se exhiben fotografías digitales que derivan del desarrollo de la etapa textil, se focaliza en las calidades texturales y ha llegado a utilizar el zoom, el scanning y la manipulación digital como una manera de desentrañar la esencia de un material que le sirvió como modo de expresión singular, formal y también conceptual. Otras obras dan cuenta también que aparte del interior del material ahora la mirada está puesta en el exterior con lo que logra efectos de mucha intensidad cromática.

Decastelli ha establecido un diálogo intenso con este material: “excito el material para obtener respuesta, golpeo para que vibre, raspo y responde, desgarro y descubro, provocando confrontaciones”. De allí, el título: “Between Us”, esa consustación que lo identifica. Una labor lúdica de los comienzos para llegar a lo conceptual, en absoluto indescifrable, que está al alcance de la comprensión, que constituye un desafío personal.

Al recorrer esta muestra, al pesimismo reinante se opone la creatividad de aquellos que escapan al vacío de la imagen y no nos dejan indiferentes. (Paraná 759. Primer Piso. Lunes a viernes de 15 a 19).

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