13 de enero 2003 - 00:00

Desbordó de público el festival jazzero

Desbordó de público el festival jazzero
Punta del Este.- El organizador Francisco Yobino tuvo que luchar otra vez contra los molinos de viento, y volvió a ganarles. Cuando la crisis de la región hacía pensar que este año sería imposible llevar a cabo la octava edición del «Festival Internacional de Jazz de Lapataia», el propietario del Tambo El Sosiego de Punta del Este logró sacar adelante una de las propuestas más interesantes y permanentes que ha dado Sudamérica.

Punta del Este vivió sus dos primeras noches de festival (anoche se realizaba la tercera) con mucho público en la platea del anfiteatro al aire libre. Lo del sábado fue desbordante, con gente sentada inclusive en los pasillos en el mismo tambo, rodeados de vacas lecheras. La jornada inicial del viernes comenzó temprano, alrededor de las 19.30, con la actuación del cuarteto del bajista uruguayo Popo Romano, un combo que se completa con los también uruguayos Pablo Somma en flauta, Rodrígo González Palehn en piano y Miguel Romano en batería.

Romano
y sus músicos ofrecieron un set sólido, con varios temas propios, y su presencia, que se une a la de muchos uruguayos que han pasado por Lapataia a través de los años, es un buen síntoma del crecimiento del jazz local, en el que tiene mucho que ver este festival. Esa primera parte concluyó con una participación de la cantante argentina María Volonté, con su mezcla de tangos y boleros, y con un repertorio similar al que está ofreciendo por estos días en distintos escenarios porteños, con el exclusivo acompañamiento del guitarrista Facundo Bergalli.

El segundo momento musical le correspondió al trío que integran el saxofonista y, en este caso, también pianista y percusionista a ratos, Chico Freeman, el guitarrista Hernán Romero y el percusionista David Silliman. Freeman, norteamericano, músico de jazz de larga y prestigiosa trayectoria, mostró mucho de lo que sabe. Quizá su punto más flojo esté en los temas -varios de su propia cosecha-y en la creatividad a la hora de improvisar. Pero, en cambio, son tales su virtuosismo, su despliegue de recursos instrumentales y una capacidad técnica que le permite los más disparatados movimientos melódicos, que el público enloqueció con él.

En ese entusiasmo de la gente mucho tuvo que ver la presencia de su compañero Hernán Romero, un guitarrista y cantaor que deja traslucir su sólida formación clásica y su dominio del flamenco que se combinan con buenas ideas para la improvisación. Se divirtieron -y divirtieron a la platea-haciendo flamenco y temas más jazzeros, jugaron con la percusión y deja-ron una muy buena impresión que, seguramente, se repetirá en la noche de cierre.

El final de este viernes inaugural llegó con la chilena residente en Nueva York Claudia Acuña. Con dos discos en su haber, «Wind from the South» y, el más reciente, «Rhythm of life», en su repertorio conviven los «standards» del jazz con las canciones latinoamericanas. Su set tuvo momentos muy altos, especialmente con las piezas latinas.

Arrancó con «My romance», pero se puso realmente interesante con títulos como «María María» de Milton Nascimento, el bolero «La otra tarde ví llover» o «Ay mariposa», seguramente el pico más alto de su actuación. Se le sumaron invitados como Paquito D'Rivera, en toda su salsa con las canciones latinas, Silliman y el guitarrista Romero Lubambo-y reforzaron la muy buena faena de sus compañeros habituales, el pianista y director Jason Linder y el muy buen baterista Gene Jackson.

La fuerte aunque breve tormenta que cayó sobre Punta del Este esperó el final del espectáculo; no habían pasado 15 minutos desde la última nota cuando el aguacero encontró a la gente en sus autos regresando a sus casas.

• Segunda noche

Otra vez, el clima acompañó en la noche del sábado, en un marco inigualable que se completó con una concurrencia llamativamente grande. Una vez más, la apertura estuvo a cargo de los uruguayos. Nicolás Mora en guitarra, Jorge Camiruaga en vibráfono, Andrés Ibarburu en bajo, Horacio Diyorio en piano y Cachi Bacchetta en batería hicieron fusión y empezaron a preparar el ambiente para el que sería uno de los platos más fuertes de la noche y, seguramente, de todo el festival.

Cuando la tarde ya se había hecho noche subieron al escenario del anfiteatro dos músicos impresionantes, dos artistas que tienen talento y muchos años con la música de Brasil y con el jazz. El compositor y pianista
César Camargo Mariano es parte de la historia de la bossa nova; el guitarrista Romero Lubambo es un virtuoso al que le sobra swing y musicalidad. Y de esa unión ya plasmada en un disco, «Dúo», aún no editado en nuestro país, no podía salir sino un resultado muy sabroso.

Lo que hicieron ambos fue maravilloso. Comenzaron con
«15 segundos de silencio» en homenaje a la cantante brasileña Marisa -ex esposa, además, del pianista-que había muerto la tarde anterior-. Pasearon por la bossa, por el choro, por el jazz; fueron del pasado en temas de Jobim y Almeyda a las propias composiciones del pianista.

Bastaría como ejemplo de lo que es una exhibición de musicalidad, swing y arte en el más alto nivel con la versión del
«Choro Nº 7» de Camargo. Pero hubo muchísimo más: el «Samba doble» de Djavan con que iniciaron el set, la bellísima «Fotografía» de Tom Jobim, «Era bom» de Almeyda, «O que é, o que é» (otra vez de Camargo).

• D'Rivera

Y como despedida el director artístico del festival, Paquito D'Rivera, subió para dar brillo a una actuación que no olvidará fácilmente todo el que estuvo aquí. Pero para esta segunda noche quedaba aún la actuación del quinteto -algo reformadode D'Rivera. Siempre con los argentinos Darío Eskenazi en el piano y Diego Urcola en la trompeta, y ahora con la nueva base de Vince Cherico en bate-ría y Sergio Brandao en bajo, y con el vibrafonista y marimbista Dave Samuels como invitado, Paquito recorrió sus caminos conocidos.

Hizo «latin jazz», desplegó toda su capacidad con el saxo,
Viene de Tapa dio espacio a todos sus compa-ñeros -es notable el crecimiento que han tenido, muy especialmente, Urcola y Samuels-. Tocaron desde piezas del argentino Marcelo Kaplan --presen-te entre el público-hasta «One for Tom», una composición que D'Rivera y Samuels dedicaron a Jobim.

Jugaron entre el samba y
Bach con «A Brenda con amor», y recordaron la «Suite panamericana» -con su esposa, la cantante Brenda Felicia-no como invitada, cantando y recitando una poesía de la cubana Ana Colina, un trabajo que el saxofonista escribió especialmente, y así se lo puede ver, para la película «Calle 54».

«8º Festival Internacional de Jazz de Lapataia» Primera y Segunda Noche. Programa: Popo Romano Cuarteto, María Volonté, Fre e m a n -R o m e ro Project, Claudia Acuña, Jorge Camiruaga-Nicolás Mora Quinteto, César Camargo Mariano-Romero Lubambo y Paquito D'Ri-vera Quinteto. Invitados: Brenda Feliciano y Dave Samuels. Dir. Artística gral.: Paquito D'Rivera. (Tambo El Sosiego de Punta del Este; viernes 10 y sábado 11 de enero).

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