5 de diciembre 2019 - 00:00

Dos pontífices, dos destinos

los dos papas. Jonathan Pryce y Anthony Hopkins en el Vaticano.

los dos papas. Jonathan Pryce y Anthony Hopkins en el Vaticano.

En esta singular y un tanto demagógica comedia británica se lucen parejamente Anthony Hopkins como el hombre de gustos finos, anciano, conservador, que sabe y escucha, y Jonathan Pryce como su posible y poco confiable sucesor, vehemente, de gustos populares, menos viejo. Esos son los intérpretes, y los caracteres que les toca interpretar. Y los personajes son, nada menos, Ratzinger y Bergoglio.

El centro de la historia imagina las conversaciones que habrán tenido el futuro Papa Francisco, entonces arzobispo de Buenos Aires, y el Papa Benedicto XVI, allá por 2012, es decir justo cuando cada uno estaba pensando en abandonar su cargo, y no solo por razones de edad sino por el cansancio de comprobar diariamente que las cosas no son como uno quisiera, la duda de no saber si está haciendo lo mejor para la Iglesia, ni si es realmente el hombre indicado para ello, aunque sospecha que el otro es todavía menos indicado.

Entre los jardines y salones de Castel Gandolfo, y el ámbito de la Capilla Sixtina en horas previas a la invasión de los turistas, estos hombres tendrán que ir superando el recelo inicial, rumbo a la mutua comprensión, las confesiones, nimias y graves, el perdón y el posterior y amable compañerismo, cuando ambos se encuentren ya en el mismo rango. Pero son dos viejos mañeros, y ahí está lo divertido. Da gusto ver a Hopkins y Pryce actuando juntos, mostrando su capacidad de enternecer y hacer reír, de expresarse a fondo solo con las miradas, y el modo en que dicen los diálogos que les preparó el libretista, nada menos que Anthony McCarten, apreciado pintor de personajes históricos.

Cierto que esos diálogos pudieron ser más profundos, parejos y espirituales. Cierto que debió haber más equilibrio entre las posiciones planteadas, y que al tratarse los problemas de la Iglesia solo se tocan la pederastia y la responsabilidad frente a las dictaduras, cuando hay mucho más para sacar el jugo y los trapitos al sol, si se quiere. Pero en el balance la película deja un sabor muy agradable, algo para pensar, y el placer de las buenas actuaciones, a las que se suma Juan Minujin como Bergoglio antes de consagrarse obispo. Director, Fernando Meirelles, el mismo de “Ciudad de Dios”, “El jardinero fiel” y “Domésticas. La película”.

Al igual que “El irlandés”, esta producción de Netflix se exhibe desde hoy en un limitado número de salas cinematográficas en el país (en CABA lo hace el Cinema Devoto), y el día 20 será subida a la plataforma de streaming para sus abonados.

“Los dos Papas” (The Two Popes, Gran Bretaña, 2019). Dir.: F. Meirelles. Int.: A Hopkins, J. Pryce, J. Minujin.

Dejá tu comentario

Te puede interesar