26 de enero 2004 - 00:00
El arte moderno está cada vez más cercano al diseño
-
Fue la misión de rescate más audaz de la historia y ahora es la película más vista de Netflix
-
La Feria del Libro 2026 tendrá por primera vez shows en vivo
"TV pañuelo"
La práctica y la reflexión sobre el diseño han estado vinculadas siempre con las del arte, por lo menos a partir de Walter Benjamin, quien en su ensayo de 1936, «La obra de arte en la época de su reproducción técnica», consideraba la transformación de la noción de arte, sobre todo, a partir de la aparición de los múltiples (gráfica, cine, video, fotografía). Sin embargo, hoy nos preguntamos si no será precisamente el efecto de la reproductibilidad, el que ha catalizado el arte y el diseño en las últimas décadas, en las sociedades capitalistas avanzadas. Si no será precisamente éste el sentido del paso a la posmodernidad en todos los campos de la cultura.
•Proximidad
En la sociedad posmoderna el arte se aproxima al design, al objeto que se vincula con la vida cotidiana. Además, las instalaciones, la fotografía, las ambientaciones, el arte digital, que conforman el arte contemporáneo, se acercan más y más al diseño, y no a la pintura sobre tela, o a la gráfica de Durero o Rembrandt.
Hoy ya no se sostiene que haya una manera ideal de responder a las «necesidades básicas»(racionalismo, funcionalismo) como durante la primera parte del siglo XX. La práctica del diseño es una actividadmucho más libre, creativa y no restringida a fines utilitarios, a partir de los últimos treinta años.
En la Argentina, donde ya en 1938 se había diseñado el BKF, magnífico sillón de Bonet, Kurchan y Ferrari Hardoy, a fines de la década del 40, se consolidó el diseño. El «sillón BKF» es una obra de notable valor plástico, cuyos creadores, tres jóvenes arquitectos racionalistas, se habían conocido en el estudio del gran maestro suizo Le Corbusier.
En la década del '50, el diseño establece su centro de acción alrededor del O.A.M. ( Organización de la Arquitectura Moderna) y la revista «Nueva Visión», dirigida por el pintor y especialista en diseño Tomás Maldonado. En ella escribimos nuestro primer artículo teórico.
En este período, en el que se genera la conciencia profesional de la actividad, surgen arquitectosdiseñadores como Jorge Goldemberg, Gerardo Clusellas y Francisco Bullrich, que ejercen la práctica y la reflexión teórica. La propuesta iniciática de los maestros de esos años cincuenta responden también a la gran afluencia de estudiantes en la UBA, y en las facultades privadas en las tres últimas décadas.
En Palermo, por ejemplo, la de Diseño es la carrera con mayor cantidad de alumnos, dirigida además por un inteligente decano Oscar Echavarría. También tendríamos que señalar hoy -cincuenta años despúes- a los profesionales exitosos en el exterior del país, a principios de ésta década: Emilio Ambasz (ex curador de diseño del Museo de Arte Moderno, de Nueva York), Jorge Frascara (profesor emérito en Alberta, Canadá), Jorge Pensi (muy reconocido en Barcelona y en Europa), o Daniel Weil (integrante del famoso grupo inglés/internacional, Pentagram). También Tomás Maldonado como profesor del politécnico de Milán.
¿Por qué surgen estas ideas a principios de 2004? Sucedieron a fin de año dos hechos sintomáticos. La presentación del libro «Sillopatías» de Ricardo Blanco, decano de la Carrera de Diseño Industrial en la Facultad de Arquitectura de la UBA, y la exhibición en Recoleta de la experiencia grupal «2x4».
El conjunto está integrado por 7 diseñadores y seis marcas comerciales: Roberto Busnelli, Gastón Girod, productores de muebles de cuero y metal; Julio Oropel, arquitecto como los anteriores que trabaja en madera; Vanina Mizrahi, diseñadora de alfombras; Paula Lavarello, diseñadora de muebles desarmables; Ana Manghi, objetos de vidrio, ventanas y biombos, y Silvia Fiedler, productos de cuero y bandejas.
Van a presentar sus obras en el Design Center de Utrech (Holanda) el 9 de febrero y luego participarán en la Feria de Frankfurt del 20 al 24 de febrero. Para terminar el año mostrarán sus obras en el Salón Casa y Objeto, una muestra muy importante que se presenta anualmente en París. Dos hechos auspiciosos para el diseño nacional.




Dejá tu comentario