6 de diciembre 2001 - 00:00
"El camión" interesa porque abre un nuevo camino teatral
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"El camión", la obra de Ernesto Marcos
Los trabajos actorales de Rodrigo Monti, Gustavo Durán y Néstor Losada, demuestran una firme comprensión de lo que autor y director intentan. Más expresivo, Rodrigo Monti revela la incomprensión y el desconcierto que lo invaden progresivamente y la composición de Gustavo Durán es convincente. Aunque el problema, como en muchos casos, reside en las voces poco trabajadas, que no tienen la intensidad de los movimientos.
La experiencia es interesante y abre un camino nuevo. Cabe hablar aquí de un «teatro diferente», que incorpora el tema del azar y se interna en la senda de una realidad distinta de lo cotidiano. Realidad que a veces no alcanzamos a ver, pero que opera en nuestra vida.
Algo semejante a lo que ocurre en el espectáculo de Francisco Javier, «Usher» y que también asoma en el episodio de Baghavad Gita que Carlos Gandofo incluyó en su versión de Pirandello.
Ciertos descubrimientos aún incompletos de la ciencia que muy posiblemente variarán sorprendentemente nuestra visión de lo cotidiano, tomarán desprevenidos a muchos, pero ya se sabe que la sensibilidad de unos pocos es capaz de adelantarse a las premisas del hombre común. Este espectáculo y los antes mencionados, lo demuestran. Entonces, sí, podrá hablarse de una verdadera vanguardia.

