28 de marzo 2001 - 00:00

El cine retrata a Dino Saluzzi

(28/03/2001) "Sin plata del INCAA ni de Cultura", recalca su director, Daniel Rosenfeld, se estrena mañana, en una sola sala, el documental «Saluzzi, ensayo para bandoneón y tres hermanos». Dialogamos con el autor.

Periodista: ¿Después de recibir elogios en tantos festivales, la película se estrena de modo tan sencillo?

Daniel Rosenfeld:
Es película sencilla. Sólo me interesó que la sala tuviera buen sonido e imagen (es una del Village Recoleta). No tuve dinero para filmarla ni apoyo oficial para estrenarla. Los únicos que me ayudaron fueron mis amigos, y un poco, el gobierno de Salta, Dinar, y el Fondo de las Artes.

P.: ¿Usted qué planteaba hacer?

D.R.: Con Dino Saluzzi no quise hacer nada biográfico ni didáctico. Sólo seguirlo en su proceso creador, en la búsqueda de la verdad que trata de hacer con su música. Por una misteriosa empatía, descubro que, al mismo tiempo que lo registra, la película también se identifica con ciertos conceptos suyos. Por ejemplo, que no se puede asegurar nada antes de la obra, que la gente no entiende fácilmente la belleza si no le pone un rótulo («esto es jazz, esto es tango moderno, esto es folklore»), y que, cuando uno más se aden-tra en sí mismo, más solo se encuentra. Así lo acompañamos, desde sus recitales en Venecia, Bellizona, París, Zurich, hasta su regreso a Camposanto, el terruño donde él y sus hermanos aprendieron tocando, trabajando en bailes y cabarets.

P.: También usted es medio autodidacta como él, ¿verdad?

D.R.: Aprendí de la experiencia, después vinieron las teorías. Es decir, anduve en rubros salteados por varias películas. Conocí al montajista Alejandro Brodersohn, siempre generoso. También hice tres años en el taller de montaje de Miguel Pérez, un taller de guión de Jorge Goldenberg, un seminario de producción ejecutiva de Lita Stantic, un poco de puesta en escena con Augusto Fernandes. Para T&C dirigí «Tercer ojo», programa de entrevistas a personajes como la Raulito, o la gorda Matosas. Ganamos un Martín Fierro con eso.

P.: ¿Y ahora?

D.R.: Tengo un proyecto muy curioso, sobre unos aborígenes formoseños que juegan rugby.

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