El Teatro Colón anunció, el sábado último por la mañana, algunos títulos y nombres de lo que será su temporada 2003. Durante la reunión, existió un compromiso de palabra de que los abonos, cuyos precios no rebajarán, se pondrán en venta recién después de que la temporada pueda ser anunciada integralmente (alrededor de marzo, se dijo), de modo que el público conozca cabalmente el año próximo, a diferencia de lo que ocurrió éste, por qué títulos y elencos pagará su dinero.
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La conferencia de prensa, a la que se hizo coin-cidir con el día en que la sala «abrió sus puertas» gratuitamente al público, fue expeditiva, y las botellas de champán empezaron a descorcharse en su transcurso. Se temía que la bebida pudiera perder temperatura.
Luego de la temporada de verano a partir de febrero, en la que se representarán, para chicos, «Pedro y el lobo» de Prokofiev y «El barbero de Sevilla» de Rossini, en adaptación de Julio Viera, y se repondrán las óperas «L'elisir d'amore» de Donizetti y «La ocasión hace al ladrón», de Rossini, y el ballet « La bella durmiente del bosque», de Galizzi-Petipa-Tchaikovski, se anunciaron los títulos de una temporada oficial en la que los pocos nombres internacionales que figuran en ella, se dijo, se habrían avenido a renunciar a sus cachets habituales por solidaridad o amistad.
Sobresale, como ya se adelantó el viernes, el contrato de Charles Dutoit para concertar en julio las representaciones de «El buque fantasma» de Wagner, con un elenco que conformarán Paul Plishka, María Russo y Fedor Mozahaev, y la presencia de Cheryl Studer en noviembre para el «Idomeneo» de Mozart, con dirección de otro solidario con el Colón, Stuart Bedford, y un elenco que completarán Raúl Giménez y Graciela Oddone.
La temporada, como también se anticipó, abre en abril con «Simón Boccanegra» de Verdi, con dirección de Massimo Biscardi y un elenco que integran Víctor Torres, Gustavo López Manzitti, Rosendo Flores, Patricia Gutiérrez y Hernán Iturralde. Una pena, no se hará en cambio, la versión escénica de «Las indias galantes» de Rameau, aunque al director escénico Alfredo Rodríguez Arias se le propuso (aún no aceptó) poner en escena la ópera «maldita» de Ginastera y Mujica Lainez «Bomarzo», estrenada en la recordada temporada de 1972. El elogiado director de van-guardia Stefan Lano (a esta altura ya muy habituado a reducir su cachet por su frecuente presencia en el podio del recorte), será el encargado de dirigir, y cantarán los esforzados Marcelo Lombardero, Alejandra Malvino, Lucila Ramos Mañé y Carlos Bengolea. Los anticipos de temporada que se dieron contemplan también en mayo «Tosca», de Puccini, con el mismo director e intérpretes que «La fanciulla del West» este año: Mario Perusso (dirección) y Olga Romanko y Daniel Muñoz, aunque en lugar de Luis Gaeta cantará el barítono Carlos Esquivel. Se representará en agosto «Manon» de Jules Massenet, casi la misma versión que se vio en el Argentino de La Plata años atrás: dirección de Reinaldo Censabella e interpretación de Paula Almerares y Eduardo Ayas.
Con régie de Roberto Oswald y dirección de Franz Paul Decker se repondrá «Fidelio» de Beethoven, aunque no se conoce el elenco. Carlos López Puccio hará en octubre la «Armida» de Gluck, y la temporada cerraría con « Carmen» de Bizet, con puesta de Willy Landin, dirección de Christof Escher, y un elenco del que se conoce ya la identidad del oficial Don José ( Alfredo Por- tilla) aunque no las de la cigarrera ni del torero.
Las actividades de la Opera de Cámara contem-plan el estreno de «Maldoror» de Leo Maslíah, « El retablo de las maravillas» de Hans Werner Henze y «Hansel & Gretel» de Humperdinck, en versión en español con puesta de Hugo Midón.
La temporada coreográfica comprende «Giselle», con Maximiliano Guerra como estrella invitada, «Coppelia» de Delibes, en versión coreográfica de Enrique Martínez, una Gala de Ballet con Paloma Herrera, un Primavera de Ballet con el estreno de obras de coreógrafos argentinos; « A tres puntas» (dos estrenos de autor argentino y extranjero), y la reposición de « Sinfonía en Do» de Bizet, con coreografía de George Balanchine), y « La Sylphide», de Schneitzhoeffer- Lacotte-Taglioni.
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