25 de noviembre 2002 - 00:00

El despliegue clownesco gustó a los más jóvenes

En su debut argentino, Rita Lee desplegó una batería de recursos teatrales que cautivó sobre todo a los integrantes más jóvenes del heterogéneo público que llenó el Luna Park, esperando ver en acción por primera vez a una cantante que ha hecho un culto del desparpajo.

En una de las primeras parodias lució una peluca rubia, vestido blanco, pechos postizos y boa de plumas fuccia. «Soy la reina de los bajitos», explicó mientras se acomodaba la boa y se paseaba imitando a Xuxa por el escenario. Después se sacó el vestido a la vista de todos y recobró su estilo de riguroso pantalón negro de cuero y camisa con arabescos.

Dueña de un impresionante manejo del cuerpo, a los 53 años, Rita Lee es capaz de ofrecer la mejor lección de mimo pero también de satirizar los movimientos de muchos de sus colegas sacudiéndose espasmódicamente, con impecables técnicas de clown. Habló de fútbol, por supuesto, y ya que estaba presentó a su joven banda, como a sus hijos: «Tengo muchos, pero sus padres no los reconocen, pobrecitos. No me quieren pasar la mensualidad». Así, dijo que el bajista era fruto de su amor con Caniggia, que el baterista había nacido cuando estaba casada con Batistuta y que el más fornido, el guitarrista, era hijo de Maradona.

Hizo gala de conocimiento de la política argentina, y alabó a Lula, pero el público no se mostró tan entusiasta como cuando el tema era el fútbol, o cuando ella alteraba el orden de los temas atendiendo sus pedidos. Hasta hubo un momento de humor involuntario cuando los hombres de «Canal á» le pidieron que haga tiempo porque tenían que cambiar el casete. De nuevo, Lee mostró su dominio de la escena, improvisando largamente en portuñol sobre el final de la exitosa novela brasileña «El Clon», entre otras cosas más o menos graciosas.

Recién a la hora de los bises, la gente perdió la compostura que había guardado hasta ese momento. Quienes estaban en la platea, corrieron hacia la valla que separa el escenario y cuando la cantante, vistiendo la camiseta del seleccionado argentino y sombrero negro, presentó a Charly García, el Luna Park se vino literalmente abajo. El músico ingresó al escenario, vistiendo su frack negro y el brazalete rojo que le gusta usar con la frase «Say no more» y que tanta polémica ha despertado. Cantaron a dúo singulares versiones de «Help» y «Hey Jude», donde Charly tuvo su solo de piano y el público su bonus, pues Rita Lee no los incluyó en su último disco.

Dejá tu comentario

Te puede interesar