28 de marzo 2001 - 00:00
El diseño fue tema de un foro en Brasil
-
Tini Stoessel habló de las causas de su pelea con Emilia Mernes: "No tiene que ver con un embarazo que perdí"
-
John Travolta presentará en Cannes su primera película como director
Los signos de Diseño Shakespear
En cuanto al diseño en la industria en esos años, queremos destacar a Hugo Kogan en Tonomac, Silvio Grichener en Fate, Mario Mariño en Chrysler, Julio Colmenero en Holimar, y también como director de Ilum. En gráfica, el Instituto Di Tella con la obra de Juan Carlos Distéfano y Edgardo Giménez, entre otros.
Señalización
También se realizó la paradigmática señalización de Buenos Aires de Guillermo González Ruiz y Ronald Shakespear. Alberto Churba diseña en 1968 el Sillón Churba, con el que realiza una estructura representada por una lámina plegada de madera o acrílico. De esos años también data un objeto singular, el Sillón Rolo, de 1969 de los diseñadores Leiro y Gaite.
Por su parte, Ricardo Blanco, en el Sillón Skell, del año '70, tomó la pieza más chica -la cinta moldeada-y la vinculó a dos placas. En los años '60 y '70 un gran número de empresas utilizaron para su identificación el Fototrama, de Joselevich y Fingerman. Se trata de un sistema de señalización, compuesto por pastillas de plástico que al insertarse en un bastidor de aluminio pueden llevar luz y permiten concebir imágenes por un sistema de puntos. El sistema se utilizó también en París y Barcelona.
El Hangar en la Antártida, o el Vehículo todo terreno, son proyectos de alta complejidad constructiva de Mario Mariño. Desde la década del '80, con el inicio de la etapa democrática, se desarrollan, a partir de 1983, las carreras de Diseño en varias universidades nacionales (Buenos Aires, Córdoba, Mar del Plata).
En 1984, con influencias de Memphis y la vanguardia italiana, se desarrolla en Buenos Aires Visiva, una experiencia grupal de Leiro, Blanco y Kogan. En los años '90, los diseños de Eduardo Naso -quien ya había diseñado muchos de los productos de equipamiento para oficina-caracterizan la tendencia en el diseño argentino actual, con marcada preocupación por la calidad estética y la economía de medios productivos.
Las formas orgánicas de Apoyalibros Donna recomponen piezas de un mismo cuerpo geométrico. En el Asiento Metamorfosis, que realizó para la muestra Homenaje a Kafka, sintetiza la autodestrucción del personaje de la novela.
También se destacan los objetos de uso urbano desarrollados por Diana Cabeza, cuyos sistemas de asientos, como Bancos Picapiedras, proponen un lugar de encuentro en grandes sitios públicos, como plazas o anfiteatros al aire libre. Su banco Alfil es un utilitario versátil, un elemento urbano indeterminado que sirve para el descanso al paso, pero también como pilona, que separa situaciones peatonales, o como ordenador de tránsito.
Los signos de Diseño Shakespear se integran al espacio edilicio sin superponerse a él, sino consustanciándose con lo ya existente. La de Shakespear es una respuesta concreta, no sólo a expectativas y necesidades de la vida urbana, sino también a las exigencias del ritmo actual en el proceso de la planificación de la ciudad futura. El estudio, integrado por Ronald, Lorenzo, Juan y Bárbara Shakespear ha cumplido cuarenta años de vida profesional con una obra numerosa que ha sido expuesta y publicada en el Centro Pompidou de París y en la Trienal de Milán, entre otras ciudades.
El desarrollo realizado en el campo del diseño argentino se manifiesta en la práctica y en trabajos teóricos de nuestros diseñadores, muchos de ellos de destacada trayectoria en el exterior, con figuras de la talla de Tomás Maldonado, primero director en Ulm y luego en Milán; profesionales singulares como Emilio Ambasz, curador de Diseño del MOMA de Nueva York por 15 años; Jorge Frascara, diseñador y docente, en la Universidad de Alberta, Canadá, o Daniel Weil, joven integrante del singular y famoso grupo inglés Pentagram.




Dejá tu comentario