"EL REINADO DEL FUEGO"

Espectáculos

«El reinado del fuego» («Reign of fire», Inglaterra-EE.UU., 2002, habl. en inglés.) Dir.: R.Bowman. Int.: Ch. Bale, M.McConaughey, I.Scorupco, A.Krige PM/13.

El concepto de «El reinado del fuego» (un futuro desolador en el que la humanidad es diezmada por gigantescos dragones lanzallamas) es tan simple como juntar «Mad Max 2» con «El verdugo de dragones». Claro que el resultado no es precisamente una suma, lo que no significa que a esta película le falte atractivo. Un producto que parece diseñado como un film clase B, pero provisto de un presupuesto de casi 100 millones de dólares, siempre tendrá algo entretenido, más allá de que su concepto no sea el más razonable del mundo.

En todo caso, el dinero le permitió al realizador Rob Bowman (responsable de algunos episodios de «Los expedientes X») disponer de buenos actores y darle rienda suelta a técnicos tan talentosos como Adrian Biddle, director de fotografía de «Aliens», «Event Horizont: La nave del mal», «Thelma y Louise» y «La Momia», que en este film logró un trabajo antológico.

Si el guión estuviera a la altura de la fotografía, «El reinado del fuego» sería el film fantástico del año. Lamentablemente todo el clima que logra visualmente Biddle, lo contrarresta Bowman rápidamente con situaciones no muy originales, sin mencionar un guión lleno de nociones caprichosas que logran revalorizar las explicaciones científicas de los viejos films de Godzilla de Inoshiro Honda.

Por otro lado, la película se toma un poco demasiado en serio a sí misma, al punto que los dragones están muy bien diseñados pero aparecen con demasiada sobriedad. Un poco más de diversión no le hubiera venido nada mal al resultado final, que de todas formas puede llegar a resultar lo bastante entretenido como para cubrir las necesidades de una tarde de matiné.

Matthew McConaughey
interpreta con eficacia al desagradable verdugo de dragones estadounidense («sólo hay algo peor que los dragones: los americanos» dice un ex súbdito de la Reina) y la gran sorpresa es Christian Bale, en una de sus pocas actuaciones convincentes, caracterizado de raro George Harrison futurista.

Dejá tu comentario