28 de enero 2008 - 00:00

"El rumbo no se cambia; vamos a cuidar y mejorar la calidad"

Después de recordar que arteBA es «una fundación sin fines de lucro», el economista Facundo Gómez Minujin explica que «el dinero que entra se reinvierte para mejorar esta vidriera del arte, por eso todos debemos apuntar a lo más alto».
Después de recordar que arteBA es «una fundación sin fines de lucro», el economista Facundo Gómez Minujin explica que «el dinero que entra se reinvierte para mejorar esta vidriera del arte, por eso todos debemos apuntar a lo más alto».
La Feria de Arte Contemporáneo porteña arteBA recién se abre a fines de mayo, pero en las oficinas de la calle Paraná, los directivos de la institución ya cerraron el diseño de la nueva megamuestra.

Si se analiza el programa para 2008, es posible conjeturar que este año, más que «novedades», se verá la continuidad de un plan destinado a igualar y, si es posible superar, el estándar de calidad que hizo de arteBA la mejor feria de Latinoamérica. Así lo afirma el nuevo presidente de la Fundación, Facundo Gómez Minujin, hijo de Marta, la diva del Pop, y del economista Juan Carlos Gómez Sabaini. «Vimos crecer arteBA casi de la nada y en estos 17 años cada presidente fue aportando algo. Fito Fiterman fundó la Feria, Juan Cambiaso la consolidó, Andrés von Buch la organizó como institución, y Mauro Herlitzka acentuó el perfil contemporáneo. No vamos a cambiar el rumbo», señala el joven presidente, justo cuando se cumple una década de su ingreso al grupo directivo.

«ArteBA se diferencia del resto de las ferias porque es una Fundación sin fines de lucro», aclara Gómez Minujin, que es economista, como su padre. «El dinero que ingresa se reinvierte en mejorar esta vidriera del arte y por este motivo todos debemos apuntar a lo más alto. Los galeristas deben pensar en mejorar sus presentaciones, tienen todo un año para proyectar lo que van a mostrar».

Lo cierto es que el año pasado, más amplia, escenográfica y cuidada en lo formal, la Feria alcanzó varias metas, fue un éxito comercial y rompió con el aislamiento que genera su geografía distante, se volvió cosmopolita. Estos logros alentaron a más de 300 galerías de Argentina y otros países de Latinoamérica, que se postularon para ingresar este año. Y la demanda de stands tuvo sus consecuencias: posibilitó pasar el cedazo fino cuando llegó la hora de la selección de galerías. Con estos antecedentes, la responsabilidad de aceptar o rechazar, la asumió un numeroso, variado y exigente comité de admisión, integrado por coleccionistas, galeristas y críticos (Gustavo Buntinx, Mercedes Casanegra, Oscar Cruz, Horacio Dabbah, Marion Eppinger, Valeria González, Jorge Mara, Luis Parenti, Gabriel Werthein), que seleccionaron a las 83 galerías de Argentina de varios países de Latinoamérica, de España, Francia y EE.UU., que participarán de la Feria.

  • Rechazados

  • Los galeristas rechazados no demoraron en hacen oír su protesta. «No hay reglas que indiquen qué es lo bueno o lo malo en el arte», cuestionan. No las hay. Es verdad. Pero, como dice con cierto cinismo Sam Keller, el ex director de Art Basel, la feria más importante del mundo: «No todos pueden jugar en primera». Y en el circuito internacional no es fácil ascender de categoría. Después de postularse durante muchos años en la feria suiza, la galería Ruth Benzacar recién fue aceptada en la última edición, y es la primera argentina que llega a Basel. Sin embargo, y más allá de las eternas batallas sobre cuál es el arte que se va a exhibir, arteBA ha logrado forjar una estética propia. Se trata de un arte decididamente contemporáneo, con vertientes abstractas y también figurativas, conceptuales o decorativas pero casi siempre sensibles, que se destaca por su inmensa diversidad y que resulta sumamente atractivo para el gusto internacional.

    Es por razones estéticas que arteBA está cumpliendo con el objetivo de insertar a los artistas argentinos en el circuito internacional. El año pasado, Martín Di Girolamo y Matías Duville exhibían sus obras en la galería brasileña Baro Cruz, Dino Bruzzone en la costarricense Jacobo Karpio, Beto De Volder en la venezolana Durban Segnini, Marcos López y Elsa Soibelman en la madrileña Pradilla y Nicanor Araoz, Juan Erlich y otros, en la catalana Sicart. Las obras de Alejandro Puente, Eduardo Stupía, Jorge Macchi y León Ferrari partieron para la colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York. Hubo galeristas de la Feria que recorrían talleres y espacios alternativos con avidez, y cada año son más los coleccionistas que se interesan por el arte argentino.

    «Ahora vienen coleccionistas de Alemania, regresan los de Perú y estarán los que siempre nos acompañan. Los programas de arteBA, no hay que cambiarlos, hay que mejorarlos», sostiene Gómez Minujin. Se refiere al Open Space, donde se muestran obras impactantes y de gran formato que exceden el tamaño de los stands, y al Barrio Joven, el espacio para los talentos noveles y desconocidos que debería lucir mejor que nunca. «Hay que aprovechar la alta visibilidad de la Feria para mostrar la excelencia de nuestro arte. Los extranjeros tienen que saber qué es lo que pasa en nuestro país», agrega. El interés por el Barrio Joven se justifica, pues posibilita mostrar la caudalosa energía que circula entre las nuevas generaciones de artistas que pocos conocen.

    La selección de estos espacios estuvo a cargo de sólo dos personas, pero de dos personas con muy buen ojo: el curador brasileño Franklin Pedroso y la galerista Florencia Braga Menéndez.

  • Auditorio

    Entretanto, el programa de conferencias para el Auditorio, fue otro gran logro de 2007. Varios invitados extranjeros, curadores, críticos y coleccionistas, entablaron diálogo con sus pares de Argentina, pero además de teorizar, compraron obras, y con sus adquisiciones determinaron en gran medida el éxito de la Feria. Este año se espera reeditar el esquema con un pequeño cambio. La coordinación de las tres ponencias sobre los «Circuitos del Arte Latinoamericano» se delegó en el curador mexicano que trabaja para la Tate Gallery de Londres, Cuauhtemoc Medina, y otra mesa de conferencias la organiza la española Rosa Olivares, ex editora de la revista «Lápiz» y ahora de «EXIT Imagen & Cultura», «Exit BOOK» y «Exit EXPRESS». De estos dos personajes, y de su poder de convocatoria, depende el arribo de los curadores de las grandes colecciones internacionales.

    Otro tema especial para Gómez Minujín, es la presencia de los artistas en la Feria, escenario donde las relaciones se entablan fácilmente. «Hasta hace poco los artistas evitaban la Feria, acaso por el tabú del mercado, pero ahora sus visitas son cada vez más asiduas -observa-. Así debe ser, porque es el lugar ideal para reunirse con el público, con los coleccionistas, galeristas y críticos de varios sitios del mundo. Por algo el modelo de las ferias prospera y es un fenómeno internacional».

    En esta materia, la de consolidar relaciones, la que mantiene arteBA con Brasil lleva la delantera. Con el arribo de diez galerías, nuevamente Brasil será el país con mayor presencia en la Feria. El hecho responde al afianzamiento del vínculo, pero también a la inteligente política de expansión cultural de los brasileños, que en escasos días reinarán en la feria madrileña de Arco que los acoge como país invitado.

    Es posible augurar que Buenos Aires tendrá una Feria equiparable a las mejores del mundo, y si bien su presidente apunta a la continuidad, hay un gran cambio que espera instaurar. «Pienso hacer alguna actividad en la segunda mitad del año, pero es una asignatura para 2009». Consultado sobre si esta actividad estará ligada al mercado, responde: «Sí, porque necesitamos que las galerías vendan. El proyecto tiene que ver con compradores potenciales». De este modo, si los planes se cumplen, arteBA no sólo estará presente en la semana que dura la Feria, sino también al promediar el año.

  • Adquisiciones

    Para fortalecer el mercado, se fundaron hace años programas de adquisiciones. La firma Chandon compra la primera obra a puertas cerradas en la Feria para ser donada a un museo; el Matching Funds de Zurich y el programa de la Fundación American Express, donan fondos para que los museos igualen o superen la suma y adquieran obras que incrementen sus colecciones, y el Programa Internacional está destinado a que los museos extranjeros compren arte latinoamericano.

    Luego, el inagotable programa del Coleccionismo, consiste en una apretada agenda que incluye visitas a colecciones públicas y privadas, talleres, galerías, comidas y paseos turísticos por Buenos Aires.

    Con sus aciertos y desaciertos, el Premio arte-BA - Petrobras de Artes Visuales va por su quinta edición. La convocatoria está abierta, y hasta el viernes 9 de febrero de 2008, inclusive se pueden presentar los proyectos. La presencia del crítico de arte Fabián Lebenglik como coordinador, y el jurado integrado de por María Gainza, Claudio Iglesias y Graciela Speranza, genera expectativas. Ellos elegirán los artistas que recibirán 7.000 pesos para financiar la obra a presentar, y en la Feria otorgarán el Primer Premio Adquisición de 30.000 pesos, y otro de 10.000. Más información: www.arteba.org/ [email protected])

    En mayo, se abrirá de nuevo Caja negra/ Cubo blanco, lugar destinado al videoarte, a cargo de Fabiana Barreda y Tobías Ostrander del Museo Tamayo de México. El Banco de Galicia homenajeará a tres grandes artistas, Gyula Kosice, Enio Iommi y Clorindo Testa, que por sus méritos y aportes al arte merecen este gesto de gratitud.

    Antes de despedirse, Gómez Minujin destacaque se siente cómodo trabajando con un grupo de amigos, con Alejandro Corres, Marga Macaya, Marta Fernández, Andreas Keller, Juan Vergez, Fiterman, Cambiaso, Von Buch, Teresa Frías, Julia Converti, Maia Güemes y Majo Oliva, entre otros.

    Cabe aclarar que arteBA compite en las peores condiciones con las ferias internacionales. La ley de Libre Circulación del Arte, está aprobada pero no se cumple, y los engorrosos trámites de importación y exportación desalientan a los extranjeros. Los funcionarios políticos se disputan un lugar en la foto cuando se corta la cinta inaugural, pero se olvidan del arte cuando acaba el vernissage. La excepción fue Daniel Scioli, que llevó los funcionarios de Aduana a un stand de la Feria para facilitar los trámites. Pero no alcanza, aunque la recaudación es baja, las cargas impositivas traban el mercado e impiden que Argentina esté en pié de igualdad ante otros países del mundo.
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