20 de abril 2022 - 00:00

El tucumano Chaile pisafuerte en bienal veneciana

Los jardines y los pabellones cuentan con 79 stands correspondientes a países diferentes.

chaile. Su atracción es por el mestizaje del arte precolombino.
chaile. Su atracción es por el mestizaje del arte precolombino.

Hoy se inician las jornadas en la 59ª edición de la Bienal de Venecia. En los tres días previos a la apertura al público se define la suerte de la Bienal y también de su curadora general, Cecilia Alemani, personaje conocido para los porteños, ya que tuvo a su cargo la frustrante iniciativa Art Basel Cities- Buenos Aires. Después del retraso que impuso en 2021 la pandemia y en medio de los cambios tecnológicos que marcan el arte del presente, la apertura de la Bienal se espera con mayor interés. La convocatoria surrealista de Alemani, “La leche de los sueños”, está inspirada en un libro de Leonora Carrington, musa de Max Ernst.

En los jardines y los arsenales están los 79 pabellones nacionales, entre ellos, el argentino, espacio cedido en 2011 en un comodato acordado por 22 años a cambio de 1,9 millón de euros. Se alquiló cuando Adrián Villar Rojas saltó de su Rosario natal a los lugares más codiciados del mundo. La Cancillería Argentina, como ya informó este diario, eligió para el envío a la artista Mónica Heller (1975) y al curador, Alejo Ponce de León.

Alemani ya había presentado en Buenos Aires Cities al tucumano Gabriel Chaile (1985), artista que modela esculturas en barro con la memoria del arte precolombino. Las obras de Chaile podrían asociarse a las de Nadin Ospina, pero un proceso de hibridación lo condujo hacia el rescate de su propio origen, ligado a la identidad familiar. El mestizaje del arte precolombino con su historia personal vuelve creíble y genuina la obra. Su carrera comenzó en el Museo Moderno, desde allí ocupó un lugar en varias ferias internacionales y en la Trienal 2021 del New Museum. Allí encuadran su obra dentro de la lucha anticolonial. No obstante, Chaile no participa de los discursos del mainstream. “Crecí rodeado de una increíble familia de narradores. Mis padres, por ejemplo, a menudo animaban a través de la narración de sus vidas juntos, como individuos y como niños, o contando las vidas de sus propios padres, las de los miembros de nuestra familia extendida, la historia de la región y del país también. Nos encantó; fue un proceso de inscribir la memoria en nosotros mismos, nuestras historias se convirtieron en los hilos que tejían el tejido de mi sentido de pertenencia en el mundo. A través de estas historias comencé a sentir que tenía derecho a algo, un conocimiento, una historia, una memoria cultural”.

Llegar a Venecia, como Chaile, invitado por el curador general, no es un mal comienzo. Cuando el curador Robert Storr visitó en 2007 Buenos Aires, la Cancillería Argentina había elegido a Guillermo Kuitca. Y Storr lo invitó a León Ferrari, ganador del León de Oro, el máximo galardón de Venecia.

La Fundación arteBA retoma con un gran gesto, los hilos cortados en 2019. A través de su Programa Internacional de visitas guiadas acompañará la participación argentina, un verdadero muestrario de la apertura global. Las galerías argentinas Barro, Herlitzka+Faria, Isla Flotante y Piedras, representan artistas que ocupan nuestro pabellón y, además, los de Uruguay, Perú y Brasil.

No falta arte para ver en los Jardines y los Arsenales, pero esta vez hay más de un centenar de exhibiciones paralelas diseminadas por toda la ciudad. La primera exposición veneciana dedicada al arte digital y el mundo cripto está integrada por argentinos. Allí están Gyula Kosice, Julio Le Parc, Miguel Ángel Vidal y Alberto Echegaray Guevara, elegidos entre más de 500 artistas por la GCADAO, Organización Autónoma de Cripto Arte Global. A pocos pasos del puente de Rialto están las obras, algunas, flotando en la bella atmósfera veneciana. El proyecto, impulsado por Felipe Durán, tuvo un formidable ensayo general en el parque de esculturas de la isla El Descanso del Tigre bonaerense.

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