7 de julio 2008 - 00:00

"En flamenco, siempre se vuelve a lo tradicional"

Cañizares: Yo podría tocar tango, mezclarlo con otras músicas, pero ustedes se darían cuenta de que soy un extranjero haciéndolo. Con el flamenco sucede algo parecido.
Cañizares: "Yo podría tocar tango, mezclarlo con otras músicas, pero ustedes se darían cuenta de que soy un extranjero haciéndolo. Con el flamenco sucede algo parecido".
La trayectoria de Juan Manuel Cañizares es imponente. Nació y estudió en Sabadell, Cataluña, pero la sangre andaluza de sus padres lo orientó hacia el flamenco. Sus primeros maestros en la guitarra fueron, precisamente, su padre y su hermano mayor. Se formó luego en el Conservatorio Municipal de su ciudad, ganó un premio nacional de guitarra en 1982, y su carrera posterior se llenó de nombres ilustres: trabajó con Enrique Morente, Camarón de la Isla, María Pagés, Joan Manuel Serrat, Alejandro Sanz, Rocío Jurado, Peter Gabriel, Al Di Meola, Mike Stern, Peter Euskine, Michael Brecker, La Fura dels Baus, The Chieftains, El último de la fila y Paco de Lucía, con quien salió de gira 10 años por todo el mundo.

Ya como solista, mezcló los discos -acaba de editar su cuarto trabajo- y los conciertos con la investigación en el flamenco, y se abocó a la transcripción para guitarra de autores clásicos como Isaac Albéniz. Justamente,su último CD también editado en la Argentina, es una versión para dos guitarras, tocadas por el mismo Cañizares, de la «Suite Iberia» del compositor español. Dialogamos con Cañizares.

Periodista: ¿Había estado antes en Buenos Aires?

Juan Manuel Cañizares: Sí, hace mucho tiempo. Toqué en Buenos Aires, en Rosario y en Córdoba, y me da mucho placer volver.

P: ¿Qué hará en esta nueva actuación?

J.M.C.: En parte presentaremos el nuevo disco, en el teatro Avenida, pero será un concierto en dos partes. Una primera donde haremos algunos números de la «Suite Iberia» a dúo con el guitarrista Juan Carlos Gómez. En la segunda parte, tocaremos temas míos con el trío, al que se agregará el percusionista Rafa Villalba, dentro del lenguaje del flamenco.

P: ¿Por qué, viniendo usted del flamenco, ha decidido reinstrumentar obras de compositores clásicos?

J.M.C.: Buena parte de la música clásica española ha coqueteado con el flamenco y, desde ese punto de vista, es fácil conectar con lo que han hecho. La verdad es que me siento bien haciendo transcripciones. Creo que es una forma de llenar los huecos en el repertorio guitarrístico. Lo pienso como una pequeña contribución a mi instrumento.

P.: A partir de su internacionalización, ¿el flamenco ha perdido parte de su esencia o de sus aspectos más genuinos?

J.M.C.: El flamenco se ha hecho muy popular en todo el mundo, es cierto. Pero sigue existiendo el flamenco de toda la vida. Por eso, creo que la única manera de conocerlo profundamente es viviendo en los lugares donde esta música sigue estando en las calles, en los distintos pueblos y ciudades de Andalucía; investigándolo profundamente, conociendo cómo son sus fraseos. Lo demás, que por supuesto tiene exponentes de todo tipo, son como mariposeos alrededor de él. No pienso que lo genuino pase solamente por el amateurismo del músico popular; se puede ser profesional y trabajar muy seria y genuinamente con esta música. Tampoco me enoja que se busque la novedad. Pero creo, a la vez, que el flamenco tiene todavía mucho para decir por sí mismo desde el filtro de la tradición.

P.: ¿Ocurre algo así con el tango?

J. M. C.: Exactamente. Yo podría tocar tango, mezclarlo con otras músicas, y seguramente ustedes se darían cuenta de que soy un extranjero haciéndolo. Con el flamenco sucede algo parecido. Se puede trabajar en los límites, siempre y cuando se lo haya vivido y estudiado profundamente y sin perder la referencia que da la tradición.

Entrevista de Ricardo Salton

Dejá tu comentario

Te puede interesar