30 de diciembre 2004 - 00:00

Entretiene parodia a viejos films playeros

«Verano bizarro» es una comedia al estilo de los films playeros años ’60 mezclada con crímenes seriales que gustará a los fans del cine de culto, la música surf y el rock de garage.
«Verano bizarro» es una comedia al estilo de los films playeros años ’60 mezclada con crímenes seriales que gustará a los fans del cine de culto, la música surf y el rock de garage.
«Verano Bizarro» (Pyscho Beach Party, EE.UU., 2000) Dir.: Robert Lee King. Int.: Lauren Ambrose, Thomas Gibson, Nicholas Brendon, Kimberley Davies, Beth Broderick, Matt Keeslar, Charles Busch.

Filmada con unos pocos dólares, esta comedia funciona como una parodia razonablemente divertida de los viejos films playeros de comienzos de la década del '60, con títulos como «El fantasma de la bikini invisible» y viejas glorias del cine como Buster Keaton, Boris Karloff o Basil Rathbone mezclados con popularer ídolos juveniles como Anette Funicelo o Frankie Avalon.

Lo primero que llama la atención de «Verano Bizarro» es la estética sixtie diseñada para no traicionar la fuente, pero con el énfasis puesto en resultar atractiva al público moderno amante del cine de culto, la música surf y el rock de garage. Luego, como pasa en el cine de muy bajo presupuesto, llevar adelante la historia y mantener un nivel parejo de gags se vuelve un poco más difícil, sólo que como la producción está basada en la obra de teatro homónima de Charles Busch (el travesti que hace de la capitán de policía Mónica Stark) el asunto tiene más cohesión de lo que se podía esperar.

La historia cuenta los problemas una chica de 16 años que se siente diferente del resto de sus amigas, y está obsesionada por hacer surf, lo que no está bien visto en una típica sociedad playera sesentista, que a su vez está siendo azotada por una serie de crímenes sangrientos que deja miembros desparramados entre la arena.

El título original lo deja clarísimo: «Psycho Beach Party» es una mezcla bastante equlibrada entre los chistes burlándose de las películas con chicas descerebradas bailando en bikini, y las películas de asesinos seriales inspiradas en el clásico de Hitchcock.

Si bien en video o DVD puede funcionar un poco mejor que en pantalla grande, la idea de ir a ver «Verano Bizarro» a una función nocturna llena de fans del género no deja de tener un atractivo especial.

Dejá tu comentario

Te puede interesar