En la carta dirigida al con templador y a manera de prólogo de su muestra «Paisajes Humanos» (2001), entre otras consideraciones, Luis Felipe Noé decía: «No me interesa su juicio sino lo que ocurre por dentro suyo ante mi obra». Aunque en su momento, ya ensayamos una respuesta en estas páginas, cada muestra suya renueva un estado de conmoción interna, admiración y sobre todo, reflexión. Porque como casi nadie en nuestro medio, esta figura ya mítica de los '60, generoso, solidario, descubridor de nuevos talentos a lo largo y ancho del país, enemigo de los eufemismos, vive un permanente cuestionamiento de su relación con lo circundante que se transmite no bien uno se enfrenta a su obra.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Multidireccional, no hay centímetro de la tela que no exprese su desborde apasionado que no se contradice con el carácter reflexivo de su pensamiento. Ambos conviven en lo que puede llamarse una pintura absolutamente distintiva, un Noé es Noé hasta la médula. «Caos» («asumirlo es un acto inteligente de ver lo que pasa»); «Antiestética» que alude a la actitud del artista que está en una permanente lucha contra el lugar común y la normatividad; «Errores,«Omisiones y Desproliji dades», Noé utiliza estas expresiones porque tienen que ver con la vida que le toca y nos toca vivir.
Su actual muestra en Galería Rubbers (Suipacha 1175) no escapa a sus vivencias, por eso la titula «Descalabros Varios». Convergen en ella los terribles acontecimientos desencadenados a partir de diciembre de 2001, la superación de las diferencias entre dibujo y pintura, ya sea sobre tela o papel, orquestar el juego entre la línea y el coloruna deuda que según confiesa el artista-tiene para Hokusai y otros maestros japoneses, Gustave Moreau y Victor Hugo como dibujante-pintor. Un verdadero acto de humildad ante semejantes artistas, una reflexión sobre el acto de pintar después de un accidente que le impedía levantar el brazo derecho. Ya recuperado, vincula ese hecho con una actitud positiva y esperanzada respecto a la probable recuperación del país.
• Estilo
Con su línea nerviosa, ondulante, los rostros, muchas veces una mueca y un grito que emergen de ella, los textos testimoniales en una vorágine pictórica y dibujística, el color anárquico, Noé nos dice todo el tiempo «que la creación es un viaje, la obra no es el punto de llegada y en ella no termina el viaje». A la larga lista de importantes premios obtenidos sumó otros que le fueron otorgados recientemente: el Gran Premio de Honor del Salón Municipal Manuel Belgrano y el Premio Konex de Brillante. Clausura el 31 de Enero. • El comité organizador integrado por Elda Cerrato, Marcelo Cofone, Nora Correas, Diana Dowek, Ricardo Long-hini, Ana Maldonado, Margarita Paksa, Mabel Ruggiero , Leo Vinci, convocó a 500 artistas, 150 del interior del país, a realizar una acción conjunta cuyo lema es «una obra de arte para usted, es una obra de bien para quienes más lo necesitan». Cada uno realizó una obra única sobre una camita de muñecas de alambre de 44 x 27 x 22 cm. que se exhiben en las Salas 4, 5 y 6 del Centro Cultural Recoleta.
Un sistema de sorteo ante escribano público permite la venta y posterior donación de los fondos recaudados que serán aplicados a la adquisición de insumos indispensables al Hospital Paroissien de La Matanza. Hasta el momento de publicarse esta nota, en los dos sorteos del 19 y 24 de Diciembre de 2002 se han vendido 365 camitas. Restan 137 que se sortearán el 14 de Enero de 2003 a las 18, día que comenzarán a entregarse las camitas otorgadas. Compartiendo las salas con las camitas, algunos fotógrafos han documentado la situación sanitaria de varios hospitales. Los artistas trabajaron con libertad y el resultado es una extraordinaria demostración de creatividad, distintas miradas y propuestas, unidos por la solidaridad. Para mayor información, comunicarse a los teléfonos 4552- 55330/ 4, 702-0322/4552 de 11 a 18.30. O por e-mail: [email protected].
Dejá tu comentario