ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

28 de abril 2005 - 00:00

Evoca bien film catalán a "loco lindo" argentino

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Justamente, en el barrio de Barcelona donde ahora hay una plaza con su nombre, él se metió -no sin trabajo- a la gitanería en el bolsillo, captó sus ritmos y su espíritu, e inventó una revaloración de la rumba catalana, una forma novedosa de expresar los sentimientos de la calle, caminada por buscavidas de variados países, más o menos establecidos en la ciudad. Al comienzo, los baluartes de las culturas y subculturas del lugar le desconfiaron. Todavía hoy, a quince años de su muerte, algunos sectores lo siguen mirando torcido. Pero ya forma parte del folklore, y ya aportó, además, algunas de las mejores cosas de los argentinos: la libertad creativa, la capacidad de absorción, la conciencia de seguir adelante como sea, la valoración del mestizaje racial y cultural, la habilidad para enamorar mujeres, y el culto de la amistad.

Son precisamente algunas de sus mujeres, y varios de sus amigos, los que dan aquí sus testimonios, en charlas entre ellos. Esto es interesante: en vez del recurso convencional de filmar a un testimoniante sentado, con micrófono corbatero, y luego a otro, etc., lo que ha hecho el realizador fue juntar grupos de dos o tres personas charlando entre ellas, contando unas cosas maravillosas, algunas también medio impublicables, y no siempre elogiosas.




Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias